la romantica FM para exclusiva

 

Banner Landscape 2

Las lecciones de Gaby Castellanos

Sobran los artistas que han mudado su talento a las redes sociales. ¿Cómo se crea una marca desde cero en el entorno digital? Conversamos con Gaby Castellanos quien nos devela parte del éxito de su #Vida2.0

Genio, maestra, reina o sensei de las redes sociales, Castellanos lo tiene claro: ella es una verbal ninja. Dice las cosas como son, sin pañitos de agua tibia, suelta verdades como jabs un boxeador. Señala el trabajo mal ejecutado, pero ofrece las soluciones para salir a flote. Eso sí, solo para quienes puedan costear sus asesorías, porque la información que destila una de las publicitarias más influyentes del mundo, vale una buena “pasta”.

Con más de 20 años en publicidad y marketing digital, su nombre es sinónimo de respeto y admiración. Su experiencia se lee muy bien en su página web y sus redes sociales son el imperio donde ejerce su autoridad. La mayoría del tiempo se la pasa en la butaca de un avión para asistir a conferencias globales ─que se agotan en tiempo récord─ y ofreciendo información valiosa en sus dominios digitales para sus más de 185 mil súbditos.

Conversamos con ella para conocer cómo se entabla una relación efectiva entre celebridades y marcas para potenciar el éxito de la estrategia que ambas diseñan. En resumidas cuentas: cómo hacer del showbusiness un negocio rentable.

¿Cómo las marcas o las agencias publicitarias estipulan la tarifa para promocionar un producto?

Hay casos muy sonados de lo que cobran estrellas como las hermanas Kardashians o una personalidad como Paula Echevarría; pero… ¿qué evalúan las firmas o qué aspectos se miden para conocer el impacto que puede tener una fotografía, video o tuit que haga mención a un producto?

Las marcas evalúan a la vieja usanza, no evalúan como se debería estos entornos, es decir, simplemente buscan volumen, porque como aún no entienden este medio, creen que si tienen muchos followers y aparecen en televisión… es mejor. Y eso es lo maravilloso que tiene este mundo, eso ya no es así.

En estos entornos lo que se evalúa es el engagement, que no es otra cosa que la relación que tienen las marcas con su gente. No todo el mundo lo tiene; es normal que si estás en un programa de TV semanal en el canal de mayor prominencia, tengas seguidores, pero lo que es interesante es que sin estarlo, tengas followers que te crean y sean consumidores leales de tu marca/celebrity/empresa. Ahí es donde está el truco.

¿Qué ofrece un influencer que una propia marca no puede lograr?

Para empezar, el problema es la concepción errada que tiene la mayoría de lo que es un influencer. Para ello mejor les voy a explicar varios conceptos para que así quede todo claro.

  • INFLUENCIA: capacidad de influenciar en los demás, lograr modificaciones de conducta, acción y pensamiento.
  • INFLUENCER: quien influencia. No tiene nada que ver con el número de seguidores ni fans.
  • LÍDER DE OPINIÓN: colocado por los medios. No elegido. No necesariamente influyente. Visible.
  • CELEBRITY: quien es amado por la masa. Popular. No necesariamente influyente o creíble.
  • ENGAGEMENT: resultado de la relación entre influencia, persuasión e identificación.

Entendiendo estos conceptos y sabiendo que nada tienen que ver con la cantidad de gente, se darán cuenta de que muchos de los que llaman “influencers” no influencian nada ni generan impacto en quienes tienen enfrente. Son simplemente unos likes y un volumen de followers que no siempre son tan reales como parecen. Y ahí entra el tema de saber diferenciar quién influencia y quién no.

El propósito es trabajar duro, evaluar cada caso, su engagement y entender qué clase de comunidad tiene la marca como influencer y qué tienen en común. En Publicidad esto se realiza con un trabajo de microtargetización extenso, que sirve para llegar casi “one to one” a todos los posibles consumidores.

Y si los influencers son correctamente elegidos, la publicidad funcionará y si no, será como la televisión: poner dinero en algo que cuando la gente lo ve cambia de canal; en este caso hace swipe en Instagram.

Fotografía: Alberto Hernández

Desde tu visión, ¿cuál es la red social con más crecimiento y por qué tiene esa empatía con el público?

Son dos: Instagram y Facebook. Ambos pertenecientes a la misma empresa, con una filosofía unificada y un mismo algoritmo. Dar prioridad al consumidor, entenderlo y responder a sus necesidades.

¿Cómo vender sin vender? es decir… ¿cómo promocionar un objeto discretamente y que tenga los resultados esperados?

Con creatividad y excelente estrategia. Ese es mi trabajo y el de mi agencia Socialphilia… el gran truco a descubrir para las marcas. Los que tenemos toda la vida en esto, desde el año 96, lo sabemos hacer muy bien.

Pero sí, online y offline ya no se vende como se vendía en décadas anteriores, el consumidor ha cambiado, ha entendido que tiene el poder y ya no le mienten, ni le engañan. Gracias a Dios… ¡por eso yo tengo tanto trabajo!

Si existieran mandamientos para lograr el éxito en redes sociales, ¿qué reglas impondrías?

La más importante: escuchar al consumidor, a la gente; para darle al público lo que necesita y se merece. Luego, entender que cada entorno es diferente y las personas están ahí buscando cosas distintas, no las mismas en cada espacio, con lo cual, no hay que creer que lo que se hace en una red, valdrá en otras.

¿Cómo definirías el alcance y aprendizaje que has obtenido con Socialphilia?

@Socialphilia es el resultado de lo mucho que me ha tocado aprender los últimos años, es la optimización de mi conocimiento puesto en práctica y con el mejor equipo posible, los que me han acompañado durante años.

¿Qué es lo mejor de tu trabajo?

Que me pagan, me respetan y me reconocen por hacer lo que más amo. Es un placer trabajar así.

¿Cuántas sedes de Socialphilia tienes a nivel global?

Ahora tenemos cinco, entre los headquarters y las oficinas satélite. La última fue Miami y le dedico mucho tiempo, porque las demás trabajan muy bien. Esta sede tiene grandes y nuevos clientes que requieren de mi tiempo. Ya saben… el ojo del amo engorda el ganado, el nuestro y el de nuestros clientes.

¿Cuál es tu red social favorita y por qué?

Yo las adoro a todas, porque hago cosas diferentes en cada una. Twitter es el sito de donde saco todo lo que tengo. Facebook es mi casa, mi comunidad y en Instagram comparto parte de mi vida. Y así.

Fotografía: Alberto Hernández

Hagamos un ejercicio: si las principales redes sociales fueran humanas, ¿cómo las describirías?

  • Instagram: egocéntrica, quizá un poco superficial y muy showing (enseñando inclusive lo que no es suyo y no le pertenece).
  • Facebook: familiar, siempre de fiesta, con amigos y en familia. Curiosa.
  • Twitter: al día en todo y quizás sobre informada. Nada simpática, sagaz e irónica.
  • Snapchat: cree que hasta los espejos son pantallas. En vez de amigos quiere público, aunque no los merezca.
  • Whatsapp: impaciente, le encanta hablar hasta de lo que no le interesa. Habla con todos, sin importarle a quien.

La estrategia de contenido debe ser diferente y bien estructurada para cada plataforma.

¿Qué valores resaltan de manera individual Instagram, Twitter y Facebook?

  • Facebook: el entorno adecuado para crear comunidades.
  • Twitter: para informar, contenido en tiempo real.
  • Instagram: enseñar, afuera y adentro lo que pasa. Audiovisual.
  • Snapchat: video, video y video.

ImprimirCorreo electrónico