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Abrázate a la prevención, abrázate al mamógrafo

En el marco del Mes Rosa, el doctor Javier Soteldo, primer vicepresidente de la Sociedad Anticancerosa de Venezuela, sostuvo un encuentro con periodistas al servicio de diferentes medios de comunicación nacionales para dar a conocer la nueva campaña Abrázate a la prevención, abrázate al mamógrafo, desarrollada por esta organización benéfica para prevenir el cáncer de mama en Venezuela. El evento, que se efectuó el pasado martes 17 de octubre del presente año, tuvo lugar en la sede de la agencia Comstat Rowland, en Caracas.

Asimismo, el doctor Soteldo aprovechó la ocasión para conversar con los representantes de la prensa venezolana sobre la situación actual de este padecimiento, el número uno de los diferentes tipos de cáncer que aquejan a las mujeres en el país. “Antes era el de cuello uterino el primero en las estadísticas. Ahora, gracias a las campañas efectuadas a nivel nacional, dejó de serlo. Lamentablemente, en la actualidad, aquel que afecta a los senos tomó el primer lugar. Esto sucede no sólo en el territorio nacional, en los países desarrollados también está pasando lo mismo”, afirma el experto.

Padecimiento de cuidado

De acuerdo con el doctor Soteldo, en Venezuela se estiman unos 56 mil casos de cáncer para el próximo año, según estudios realizados por la Sociedad Anticancerosa de Venezuela en conjunto con el Centro de Estadísticas de Matemática Aplicada de la Universidad Simón Bolívar, con el apoyo de Laboratorios Nolver. “En cuanto a la mortalidad ocasionada por este mal, se esperan unos 26 mil casos para el año que viene. Eso representa un aumento de 11% comparado con las cifras de 2013”, apunta el especialista.

En el caso del cáncer de mama, el doctor Soteldo destaca la aparición de casos en mujeres menores de 40 años a escala nacional. “En Venezuela, se registran unas seis mil pacientes y la mortalidad ronda los mil 600 casos. El mayor pico siempre se ha evidenciado en la población de 45 a 55 años de edad, lo que es muy similar a lo que se evidencia en los países desarrollados. La diferencia está en que en esos países con mayores recursos la mortalidad está disminuyendo, aquí ha aumentado”, acota.

¿Qué causa el cáncer? El experto señala que aún la ciencia médica no ha podido dar con el origen de la enfermedad y que se tiende a señalar diversos factores, pero sin precisiones sustentadas en datos comprobables. “Lo que sí sabemos es que se puede prevenir y que cada vez la medicina avanza más en materia de detección y tratamiento. Ya podemos determinar si una lesión de dos milímetros es cancerígena. Hace 20 años, teníamos que esperar a que esa misma lesión alcanzara un centímetro”, asienta.

Prevención: acción clave

El doctor Soteldo advierte que la curación del cáncer va ligada al tamaño del tumor. “Hago un llamado a que las mujeres no solo se toquen, sino que también asistan al mastólogo para que puedan determinar si existe alguna signo más allá de lo que se pueda detectar al realizar la palpación. En una mama pequeña las irregularidades son fácilmente perceptibles, pero en una mama grande una pequeña lesión puede ser apenas la punta del iceberg. Por eso, es tan importante la campaña que presentamos por estos días: Abrázate a la prevención, abrázate al mamógrafo”, declara.

El primer vicepresidente de la Sociedad Anticancerosa asegura que si un paciente, hombre o mujer, tiene antecedentes de cáncer en su entorno familiar debe acudir con el mastólogo desde que alcanza el desarrollo en la adolescencia. “Aquellas personas que no tienen ese factor hereditario en su historial, deben hacerlo desde los 20 años de edad. Del 100 % de las mujeres que padecen la enfermedad, el 8 % se debe al factor genético. Las mujeres con antecedentes familiares de cáncer tienen 70 % de posibilidades de padecerlo antes de los 70 años. El cáncer de mama masculino, aunque poco común, es hereditario en 80 %”, señala.

El doctor Soteldo expone que en la actualidad cuando un paciente tiene riesgo genético comprobado de padecer cáncer de mama, se puede recurrir a un tratamiento quirúrgico que se llama adenomastectomía. “Consiste en quitar la glándula, dejar la piel del pezón e insertar la prótesis. Esta es una manera de prevenir y actuar antes de que aparezca el cáncer”, sostiene.

El especialista asegura que la mamografía sigue siendo el estudio por excelencia para diagnosticar el cáncer de mama desde que comienza a aparecer. “Existen otros exámenes que también permiten detectarlo, pero es aquel efectuado con el mamógrafo el que hace posible ver más claramente si existe alguna calcificación, por más pequeña que sea. Se trata del análisis que resulta más fácil, rápido y económico de hacer”, afirma.   

Tratamiento en tres fases

En opinión del especialista, el tratamiento del cáncer hoy no es tan agresivo como en décadas anteriores. “Después de 30 años de estudios, el doctor Umberto Veronesi propuso hacer una cirugía conservadora de la mama, que consiste en quitar la lesión, hacer radioterapia y, luego, quimioterapia. Por estos días, no se mutilan las mamas, a excepción de casos muy específicos como el carcinoma inflamatorio o cuando la piel está tomada, cuando se extiende la enfermedad al tórax, y cuando una mama muy pequeña está totalmente afectada”, detalla.   

El galeno señala que después de la cirugía el siguiente paso sea la radioterapia. “Esta parte del tratamiento se encarga de hacer un control local para que no vuelva a aparecer la lesión en la zona que estuvo afectada”, indica el doctor Soteldo, quien asegura que ahora se cuenta con avances en esta materia. “En Venezuela ya existe un equipo de radioterapia de electrones para usarla en el lecho tumoral en el momento de la cirugía. Esto reduce esta etapa del procedimiento, que consiste en varias sesiones, a tan solo un paso que toma 52 segundos. Este aparato está en el Hospital de Clínicas Caracas. Por su parte, en este momento, la Sociedad Anticancerosa está haciendo lo posible para traer otros equipos que puedan estar disponibles en los hospitales públicos del país”.  

El especialista asevera que la quimioterapia es muy importante cuando se habla de curar el cáncer. “Es el paso que sigue a la radioterapia. Se encarga de limpiar todo el cuerpo de células cancerígenas. Cuando la mama es muy pequeña y el tumor es muy grande, se aplica esta etapa del tratamiento antes de la cirugía con el objetivo de reducirlo y salvar toda la mama que se pueda. Pero, por lo general, es la última etapa del tratamiento. Vale decir que no todo el mundo requiere quimioterapia. Algunos pacientes lo que toman después de la cirugía es un bloqueador de estrógenos”, expone.

Otro punto abordado por el experto es la intención de considerar el aspecto estético y femenino de la paciente. “Ahora contamos con la oncoplástica. Es la cirugía dirigida a salvar la vida, pero también que toma en cuenta el aspecto físico de la persona afectada por la enfermedad, pensando en su calidad de vida y su estado emocional posterior a la intervención. Esta intervención puede ser inmediata o tardía. En el caso de esta última, se deja un expansor al momento de la cirugía que extirpa la lesión. La idea es preparar la zona para colocar una prótesis después que permita recuperar la fisionomía del seno.  No hay ninguna mujer que no pueda ser reconstruida”, asegura el galeno.

Con mucha convicción, el Primer Vicepresidente de la Sociedad Anticancerosa recomienda a toda la población, no sólo a la femenina, a acudir al médico para evaluaciones regulares y, más aún, si se detecta alguna lesión o síntoma que se considere fuera de lo común. “Las falsas creencias y los temores son enemigos de la detección temprana del cáncer. No podemos esperar al último momento para combatir la enfermedad. La detección tempranamente es garantía de vida”, concluye.

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