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Gastronomía

Además de almacenar archivos y carpetas en la nube, la famosa plataforma desea compartir el buen vivir. Las oficinas de Dropbox, ubicadas en San Francisco, albergan lo que parece ser el mejor lugar para trabajar, disfrutar y relajarse en toda California. Nos referimos al Tuck Shop Cafe, el lujoso café de la compañía, creado para proporcionar un lugar de confort para sus empleados.

El recinto fue diseñado por el estudio American Avroko y es un lugar concebido para realizar diversas tareas. “El espacio fue creado para ser polivalente, igualmente apropiado para una cena, una reunión, un encuentro para la lluvia de ideas y mucho más”, compartió el estudio de diseño mediante un comunicado de prensa.

La decoración incluye paneles de madera, alfombras estampadas y una curiosa diversidad de plantas | Fotografía: Dezeen

Para establecer un ambiente cálido y acogedor, se utilizaron elementos industriales que sobresalieran a la vista, como tuberías, suelo de cemento pulido y techos de hormigón. Por otro lado, la iluminación recae en versiones modernas de clásicos faroles callejeros, lámparas tipo araña y arcos luminiscentes que van a tono con las sillas eclécticas.

La cafetería ofrece seis estaciones de comida separadas por pantallas de lino transparente | Fotografía: Dezeen

Las estanterías están equipadas con libros sobre tecnología, arte, diseño y literatura. Además, la selección de café -y vino- es bastante amplia. El menú cambia constantemente, pero los platos más recomendados son: costillas de cerdo con reducción de balsámico, camarones a la plancha, salmón grillado, pulpo en salsa verde, estofado de res, tarta de limón y mouse de frambuesa. ¿Quién desea sumarse al equipo de Dropbox?

Los antiguos griegos consideraban al queso como un regalo de los Dioses, por su composición rica en grasas, proteínas, calcio y fósforo, fácil de transportar y se conserva durante más tiempo que la leche.

Ahora en España existen lugares muy selectos especializados en degustar este producto y sus variantes, se podría decir que son el paraíso terrenal para los amantes del queso.

Los cheese bars (o bares de quesos) son el centros de disfrute y consumo de los mejores quesos que existen no solo en Europa, sino en todo el mundo, la atención y calidad nos recuerdan a los bar café que existen por estos lados del continente pero con la diferencia de que en vez de probar la esencia de la semilla, comerás el moldeado de la leche.

Poncelet Cheese Bar | Madrid

Pionero y referente. Poncelet cuenta con una carta de más de 150 quesos españoles y 200 del resto de Europa. Decorado en colores neutros, con un cierto aire nórdico, cuenta también con un jardín, una zona de lectura (con libros sobre queso, claro) y una barra asiática, al estilo de los sushi bar, que en su caso sirve para elaborar sus famosas tablas. El Wall Street Journal eligió Poncelet como una de las diez mejores tiendas de queso de Europa en 2010.

Poncelet Cheese Bar de Madrid | Fotografía Cortesía: Trendencias

Manglano para tomar | Valencia

Ubicado en el impresionante Mercado de Colón desde hace más de 60 años, Manglano es un referente en Valencia a la hora de comprar quesos. Y, desde hace algunos años, también a la hora de degustarlos, gracias a la apertura de su cheese bar, Manglano para tomar. Tomando como concepto el bar de tapas, en Manglano para tomar se aplica una máxima a todas ellas: que el queso sea su ingrediente principal, y que sea de la máxima calidad.

La Mejorana | La Coruña

La Mejorana abrió sus puertas hace menos de dos años en A Coruña y, desde entonces, no ha dejado de crecer. El concepto inicial aúna bar, restaurante y tienda, con una carta de más de 50 quesos europeos y platos muy apetecibles, entre los que destacan las raclettes y fondues. Recientemente han añadido también a su oferta la opción take away, para quien prefiera disfrutar de una tabla de quesos desde la comodidad de su casa.

Bar Estudios | Zaragoza

Ubicado en la calle del mismo nombre, el bar Estudios es tan famoso en Zaragoza por sus productos que se le conoce, más que por su nombre, como 'el bar de los quesos'. Por algo será. Y es que, desde los años 70, se han esforzado por tener una amplia carta de quesos, en la que destacan los aragoneses y españoles, y servirlos siempre en su punto justo de curación. Embutidos, ahumados y patés completan la oferta gastronómica del local.

Bar Estudios de Zaragoza | Fotografía Cortesía: Trendencias

La Manducateca | Bilbao 

Desde que abrió sus puertas en marzo de 2015, con un innovador concepto de cheese & brewing, es decir, de maridaje de quesos con cervezas artesanales (aunque los panes y los vermuts tampoco se quedan atrás). Cuenta con una amplia carta de quesos, en los que destacan los parmesanos y goudas, así como cierta inclinación por los quesos ingleses. ¿Lo ideal? Dejarse aconsejar por sus propietarias para encontrar el menú perfecto.

Fotografía Principal: Gestiondeco

La comida nos une y eso precisamente es lo que busca el proyecto social RefettoRio Gastromotiva, una propuesta de cocina comunitaria integrada por una admirable brigada de cocineros de todas partes del mundo. Esta iniciativa fue creada por Food for Soul, organización no lucrativa fundada por el chef italiano Massimo Bottura, director de la Osteria Francescana; en alianza con Gastromotiva, organización del chef brasileño David Hertz.

El comedor, que beneficiará a personas de bajos recursos, funcionará en Río de Janeiro, específicamente en la localidad Lapa, durante las actividades de las Olimpiadas 2016. El propósito de este plan, conformado por 50 chefs internacionales, es luchar contra el despilfarro de alimentos y motivar la inclusión social a través de la gastronomía. Entre los cocineros invitados están los venezolanos Carlos García, chef del restaurante Alto y su jefe de cocina, Zamir Zambrano.

El menú será elaborado con los excedentes alimentarios de las empresas de catering encargadas de las comidas en la Villa Olímpica. Andoni Luis Aduriz, Andrea Berton, Mauro Colagreco, Alain Ducasse, Rodolfo Guzmán, Leonor Espinosa, Francis Mallmann, Virgilio Martínez, Pía León, Davide Oldabi, Elena Reygada, Joan Roca, Kamilla Seidler, Mitsuharu Tsumura y Alex Atala son algunos de los chef que se turnarán diariamente para crear el menú de RefettoRio Gastromotiva para 108 comensales.

UNO PARA TODOS Y TODOS PARA UNO

Este proyecto tiene ganas de quedarse. De hecho, a partir del 19 de septiembre el establecimiento estará abierto al público con el método “pague el almuerzo y done la cena”. Próximamente el comedor fungirá como escuela de formación para jóvenes cocineros con escasos recursos, donde tendrán la oportunidad de aprender técnicas culinarias a través de chef experimentados.

El local, reconstruido hace dos meses, contó con la colaboración de artistas brasileños como Vik Muniz, quien realizó una versión de chocolate de La última cena; Pas Schaefer donó una de sus piezas; los hermanos Campana diseñaron los muebles y la iluminación fue obra de Maneco Quinderé

Fotografía principal: Gonzalo Picón

El gusto de JOTA’S GOURMET

La gastronomía es un lenguaje. Desde la selección del menú, las bebidas, el hilo musical, los productos exhibidos, hasta la decoración del local. Estos elementos se mezclan con armonía en Jota’s Gourmet, un bodegón caraqueño donde se celebra el buen gusto por la comida.

Esta nueva propuesta, ubicada en Altamira Sur con transversal a la Torre Británica, está dirigida por José Caldeira, creada bajo un concepto boutique donde se pueden adquirir diversos productos venezolanos, artesanales y de gran calidad. “Con Jota’s Gourmet apostamos por el país. Presentamos un nuevo esquema que brinda la oportunidad de desarrollar y apoyar el trabajo culinario 100% nacional”, expresó Caldeira en la apertura del local.

El espacio ofrece una amplia variedad de embutidos, salsas, sazonadores, galletas, chocolates artesanales y demás productos gourmets. “En el área de bodegón, además de charcutería y carnes pre-empacadas, aceites de oliva, conservas y enlatados, contamos con una selección de productos nacionales mezclados con ingredientes no tradicionales: cremas para untar, panes y bebidas a base de coco, sarrapia o ají dulce”, compartió Caldeira.

El menú está integrado por ensaladas, wraps y sándwiches. Además, el ambiente está decorado con citas célebres de personajes del entretenimiento y la gastronomía, como Julia Child, Ferran Adrià, Elvis Presley, Elbert Hubbard y Walt Disney. En el futuro la empresa desarrollará servicios de catering y delivery.

AGAVE Y CHOCOLATE

El festejo por la inauguración incluyó una experiencia para los sentidos: cata de chocolates Mantuano y cocuy Capra. Los chocolates artesanales fueron presentados por el maestro chocolatero Giovanni Conversi, quien explicó las bondades de la tableta de leche con limón y otra tableta con tropezones de almendras.

Arturo Álvarez, fundador de cocuy Capra, presentó un licor de origen larense macerado y elaborado con penca de agave horneada durante dos meses. La cata fue guiada por la sommelier Debora Figueroa. La bebida de color miel, con 32° de alcohol, desprendía aromas ahumados, con notas de naranjas confitadas, ciruelas pasas, caramelos de café y un sabor leve a tomillo y laurel.

Juntos, el chocolate y el cocuy, hicieron la pareja perfecta. La armonía de sabores fue evidente y los asistentes gozaron de un auténtico matrimonio gastronómico criollo.

En nuestro país, gracias a su clima tan especial, y de por sí, bien particular, nos matiene con una gran variedad de frutas durante todo el año. Por eso, hemos hecho un repaso y seleccionamos cinco cócteles para refrescar cualquier día caluroso, o de playa, para sentarnos entre amigos y disfrutar.

1. Cóctel de fresa y jengibre

Fotografía Cortesía: Nutricionsas

Bebida refrescante, con un sabor levemente picante pero muy bien emparejado con sus demás ingredientes, para realizarlo primero debes batir el zumo de limón junto con una lámina de jengibre y una fresa. Añadir tequila, licor St. Germain y miel o sirope de ágave, un puñadito de hielo, batir y listo; de ahí pasa la mezcla a por un colador directo a nuestra copa para ser disfrutado bien fresquito. La combinación de frutas con el jengibre funciona a las mil maravillas y hace de este un cóctel tremendo y refrescante. 

2. Cóctel de limoncello y prosecco con arándanos y tomillo

Fotografía Cortesía: Trendencias

Un cóctel de inspiración italiana que va cargado de dos de las bebidas más populares del país: el limoncello y el prosecco. Espumoso, refrescante y perfecto para servir en una reunión con amigos o, por qué no, darse un capricho propio sin necesidad de excusas. Ese toque de tomillo le va un toque que va como anillo al dedo.

3. Mojito de arándanos y sirope de lavanda

Fotografía Cortesía: Savoir Fairelos Placeres del Paladar

Puede que te estés llevando las manos a la cabeza al pensar en comer, o en este caso beber, lavanda. Si ese es el caso, deja atrás los prejuicios para dar una oportunidad a esta belleza. La flor de lavanda funciona maravillosamente bien en gastronomía. La lavanda tiene vida más allá de las bolsitas para aromatizar nuestros roperos.

4. Mimosas mexicanas de granada

Fotografía Cortesía: Trendencias

Naranja, granada y lima. Tres sabores muy diferentes y cada cual delicioso por si mismo que, combinados con tequila y champán (también podemos usar cava) dan como resultado un cóctel asombroso que querréis beber sin parar. Si son amantes de estos sabores, el enamoramiento será instantáneo. 

5. Cóctel de prosecco, tequila y sandía

Fotografía Cortesía: The things

Volvemos a la carga con el prosecco, esta vez combinado con tequilla, para una fusión de sabores mexico-italianos. Podríamos decir que es un cóctel de temporada por eso de llevar sandía entre sus ingredientes y aprovechar a hacer cantidades ingentes del mismo ahora que podemos. Toda excusa es buena ¿no creen?

Fotografía Principal: Imujer

El mundo culinario venezolano está de fiesta. La respetada Academia Venezolana de Gastronomía (AVG) reconoció este 16 de agosto a los personajes que con su trabajo, ejemplo y constancia han logrado potenciar el legado gastronómico de nuestro país.

María Fernanda Di Giacobbe, cocinera entusiasta que ha llevado el cacao venezolano por todo el mundo, ampliando el contexto y valor de este ingrediente, recibió el Gran Premio Tenedor de Oro 2015. El galardón reconoce el propósito de transformación social que ha encaminado Di Giacobbe, apoyando a mujeres emprendedoras del chocolate. Además, hace poco ganó el Basque Culinary World Prize.

¡Orgullosos de nuestra María Fernanda! Y por supuesto de todas las personas que representan a la gastronomía venezolana #Repost @angelaoraa with @repostapp ・・・ Hoy fue la entrega de los Premios TENEDOR DE ORO de la Academia Venezolana de Gastronomía 2016. En el conmovedor acto se respiró oxígeno puro. Los privilegiados tienen en común remar contracorriente, apostar por la conquista de El Dorado. Son fieles creyentes del "si se puede", gente testaruda y loca que se mide con la vara de la excelencia. Por citar algunos ejemplos, recibieron reconocimientos, Ma. Fernanda Di Giacobbe por su labor social de emprendimiento con el cacao y Jacqueline Goldberg por escribir un poemario comestible (ambas aparecen aquí) ⯑⯑⯑⯑⯑⯑⯑⯑⯑⯑⯑⯑⯑⯑⯑⯑⯑⯑ Esta foto es pura cabilla. El autor es @victor_mgr Muestra un convoy de amazonas, transtornadas divinas que no nos resistimos ante un buen plato y una copa llena ❤️ #Venezuela #tenedordeoro2015 #cocinavenezolana #buencomer #instapic #sibarita #foodie @cacaodeorigen @ligisvelasquez @mnouel #Personajesdelagastronomia @pedromezquita

Una foto publicada por Cacao de Origen (@cacaodeorigen) el

El Tenedor de Oro al Chef del Año 2015 se lo llevó Héctor Padula, chef de Recoveco, ubicado en la hacienda Paso de Lunas en Galipán. La propuesta de este local se basa en la neurofisiología, donde motivan las memorias sensoriales de los comensales.

Francisco Abenante, chef de La Casa Bistró, alzó el premio Armando Scannone 2015, que aplaude sus más de 20 años de trayectoria. El restaurante es un mundo venezolanísimo, donde exponen los platos más autóctonos de nuestro gentilicio. Posee su propia huerta y una selección de pan recién horneado. Todo hecho en casa.

El premio Tenedor de Oro a la Publicación Gastronómica 2015 fue para Romero, escrito por Héctor Romero, director del Instituto Culinario de Caracas (ICC). El libro resume siete años de trabajo, educación, ideas y recetas que el chef ha desarrollado en El Comedor del ICC. Por otro lado, el poemario Limones en almíbar de la escritora Jacqueline Goldberg, recibió una mención especial.

Pietro Carbone, director de la Accademia del Caffe, quien ha extendido el valor, la complejidad y la templanza de todos los procesos que involucran la creación de una taza de buen café, ganó una Mención Tenedor de Oro 2015.

La primera del evento de hoy #Repost @gastronomiaenvzla with @repostapp ・・・ Entre los premiados está noche por la Academia Venezolana de Gastronomía, que entregó sus Tenedores de oro 2015, se encuentra @carbonespresso. Pietro recibió una de las cuatro menciones por su tenaz trabajo en la mejora del café del país para que recobre el sitial que merece. Hoy sacó la cuenta que ha formado 9200 personas con las herramientas para preparar y apreciar mejor esta bebida esencial para los venezolanos. Felicidades a él, quien es nuestro colaborador en la página web y a todos los ganadores. Si quieren saber los detalles de estos reconocimientos los consiguen en nuestra web (el link en la Bio) #gastronomiaenvenezuela

Una foto publicada por Pietro Carbone (@carbonespresso) el

Niels Petersen y Pilar Cabrera también recibieron una mención por la laboriosa tarea de los mejilloneros Brisas del Mar de La Guardia, estado Nueva Esparta. El proyecto involucra a trabajadores encargados de “sembrar” mejillones en esas aguas prosperas, convirtiéndo este alimento en un producto emblemático de la zona.

Otras menciones honoríficas fueron para los productores de Cocuy Pecayero en el estado Falcón y para la chef Valentina Inglessis, destacada por su cocina holística e inspiracional.

Desde revista exclusiva extendemos nuestras felicitaciones a todos los galardonados, quienes reflejan los esfuerzos y la conciencia edificadora de la gastronomía. Ellos marcan la diferencia y generan nuevas dimensiones de crecimiento y valores para nuestro país.

Fotografía principal: Encore Events Rentals

Cachaza, el espíritu de Brasil

La conocen como pinga, branquinha o la bebida del hombre pobre, aunque algunos expertos la califican como el “ron brasileño”. Lo cierto es que la cachaza o cachaça, en portugués, es el alma líquida de Brasil.

Este producto, vinculado con el ron, es un destilado que posee entre 38% y 51% de alcohol. La cachaza está elaborada con jugo fermentado de caña de azúcar, mientras que el ron se hace a partir de melazas destiladas. Los mejores estados brasileños productores de cachaza artesanal son Minas Gerais y Sao Paulo, conocidos internacionalmente por su exquisita destilación.

La cachaca tiene colores que van desde el traslúcido, dorado hasta brillos ambarinos | Fotografía: strawberrysue

Un buen trago de cachaza debe saber y oler como un pedazo de caña de azúcar fresca. Tal como escribió el periodista gastronómico Ray Isla, para la revista Food and Wine, en conversaciones con el sumiller Olie Berlic, este licor tiene aromas herbales y florales. “Se tejen notas de especias, frutas maduras e, incluso, vegetales. Se encuentran tonos de apio, eneldo, hinojo, pimienta, menta e ingredientes cítricos”, reseñó Isla. Sin embargo, el experto aclara que la mayoría de estos matices vienen de las barricas utilizadas para el envejecimiento de la bebida, donde se añeja desde dos a 16 años.

Para la destilación, además del roble, se utilizan maderas nativas de Brasil: jequitibá, umburana, bálsamo, ariribá, ipé, entre otras | Fotografía: tastecocktails

Corría el año 1920 cuando este licor se tornó un símbolo brasileño y su producción y consumo se extendió por todas las regiones. La bebida es tan popular en su país que el 13 de septiembre se celebra el Día Nacional de la Cachaça y su Día Internacional se goza el 12 de junio.

Suele beberse sola, pero su uso más conocido es con la caipirinha, la bebida típica del gigantesco país suramericano. Sus atributos también dan cuerpo a cócteles como el cubalibre, el mojito y el daiquirí.

CACHAZA EXCLUSIVA

Si hablamos de marcas lujosas que elaboran esta bebida, debemos mencionar a Sagatiba Preciosa. Una botella puede alcanzar un costo de 3000 dólares. La marca produce cachaza en ediciones limitadas con aromas caramelizados, toques de vainilla, canela y roble.

Sagatiba obtuvo 96 puntos de 100 en el Beverage Tasting Institute de Chicago, ganando la categoría “superlativa”, que solo han alcanzado 25 bebidas en el mundo | Fotografía: bebidaonline

Otra firma famosa por este destilado es Cachaca Mangaroca Rotulo Preto que, antes de embotellar la bebida, depura el líquido a través de un filtro de diamantes para obtener un resultado más refinado. Sus aromas son florales con sutiles perfumes a confituras y nueces.

Fotografía principal: squarespace

Screaming Eagle: lujo y fama desde 1992

En 1986, Jean Phillips, ex agente de bienes raíces, adquirió el viñedo 57 Oakville con el propósito de desarrollar una de las variedades de vino más respetadas del mundo: el Cabernet Sauvignon. Y en 1992 se dio la primera vendimia, pero su éxito llegaría tres años después cuando replantó el terreno con Cabernet Sauvignon, Merlot y Cabernet Franc. De ahí en adelante, nació la fama de la bodega Screaming Eagle, una de las firmas más cotizadas y de alta calidad en el Valle de Napa, California.

La guía Wine Spectator y el laureado crítico de vinos Robert M. Parker Jr. le otorgaron 99 puntos a la añada de 1995 de Screaming Eagle. El primer enólogo de la bodega fue Heidi Paterson Barrett, responsable de algunos de los vinos más reconocidos de California, como Dalla Valle Vineyards, Paradigm Winery, Fantesca, entre otros.

Sus vinos tienen notas de humo, chocolate negro y ciruela | Fotografía: forbes

Esta casa es conocida por elaborar colecciones limitadas y de gran valor económico, gracias a esto, Screaming Eagle está dentro de la lista de los conocidos “vinos de culto”, una clasificación que recae en vinos que son vistos como trofeos.

La producción se limita a 7 mil botellas y cada una de ellas supera los 2.500 dólares. Sin embargo, el diario Telegraph reseñó que en el 2000 se vendió una botella de Screaming Eagle Cabernet 1992 por 500 mil dólares.

Fotografía principal: universeofluxury