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Cannes 2017

Un poco parco en palabras, Clint Eastwood habló hoy en Cannes acerca de su larga carrera como actor y director, de la pobreza de su infancia, de los 75 dólares por semana que cobraba en su primer contrato con Universal o de la primera película que aceptó rodar con Sergio Leone. 

Cuatro Óscar -dos a la mejor película y dos al mejor director, por Unforgiven (1992) y Million dollar baby (2004)- en una profesión que empezó en la interpretación "por conocer a chicas", reconoció, y que le atrapó tanto como para ponerse detrás de la cámara y realizar 34 largometrajes. 

Cuando al actor y director estadounidense le piden reflexionar sobre todo lo que ha conseguido, se muestra lacónico: "pienso que quizás no debería pensar", para después añadir que "necesitas tener suerte y la he tenido varias veces en mi vida". 

Pero, sobre todo, "no hay que tener miedo si las cosas no funcionan y hay que seguir adelante. En mi caso algunas no salieron bien y seguí adelante", señaló Eastwood en una "Lección de cine" con motivo de la 70 edición del Festival de Cannes. 

Recibido de pie y con una fuerte ovación por los periodistas e invitados que abarrotaban la sala -algunos esperaban desde tres horas antes a las puertas para poder asegurarse un sitio-, Eastwood se mostró ágil física y mentalmente a sus 86 años en una conversación con el crítico estadounidense Kenneth Turan que duró una hora escasa. 

No se dejo llevar por el sentimentalismo al hablar de la pobreza en la que vivió su niñez, una situación de la que no fue muy consciente hasta que creció, cuando se dio cuenta del esfuerzo que habían realizado sus padres para sacarle adelante. 

Nació en 1930, justo en el inicio de la depresión en Estados Unidos y esa niñez le marcó profundamente en su forma de ser y de enfrentarse a la vida. "Te hace darte cuenta de lo que debe importarte y lo que no, si debes o no gastarte un dinero". 

Esa austeridad la muestra en su carácter, en su ropa o incluso en el hecho de que ni pidiera un vaso y bebiera el agua directamente de la botella, muy lejos de los caprichos de otras estrellas. 

Provocó las primeras risas cuando contó cómo hizo su primera obra de teatro en el colegio y fue terrible. "Lo hicimos muy mal, pero fue una especie de éxito porque la obra era tan mala que resultaba divertida", recordó. 

Pero no fue ahí donde empezó a soñar con ser actor. Fue en Los Ángeles, cuando se inscribió en clases de actuación porque un amigo le dijo que había chicas guapas. "No fue algo muy profesional", resaltó. 

Llegó su primer contrato con Universal y se pasó los años 50 haciendo pequeños papeles en cine, y sobre todo en televisión, hasta que en 1958 hizo una prueba para un programa de la CBS en el que estuvo seis años. "Fue un sueño hecho realidad porque ya me podía ganar la vida como actor". 

El punto de inflexión lo marcó que su agente le ofreciera participar en una película que iba a ser una adaptación de Yojimbo, de Akira Kurosawa. 

"Dije que no porque hacía un western cada semana en la tele y no quería hacer lo mismo en el tiempo que me dejaba libre", y además creía que sería un guión muy malo, pero le insistieron y se dejó convencer porque nunca había estado en España. 

El director era Sergio Leone, la película A fistful of dollars (1964). Y ahí comenzó su leyenda como actor de western, que se completó con su faceta de duro, impulsada por Harry el sucio, de Don Siegel. 

Esa película se hizo en el comienzo de la época de lo políticamente correcto, que ahora "nos ha hecho perder todo nuestro sentido del humor". La aceptó porque era "el sueño de cualquier niño jugar con esas pistolas enormes". 

Respuestas concisas, aunque nada como la relativa a cómo fue trabajar con Meryl Streep en Los puentes de Madison (1995). "Fue divertido, sí, estuvo bien". Y las carcajadas se dejaron oír en toda la sala. 

De su faceta como director resaltó lo fácil que fue rodar Río místico (2003), que intenta siempre quedarse con la primera toma -enseñanza de Don Siegel-, del "maravilloso guión" de Million Dollar Baby o de la decepción que sufrió cuando no pudo rodar en Iwo Jima, un lugar sagrado para los japoneses, para su filme Letters from Iwo Jima (2006). 

Sobre sus proyectos inmediatos, ya está preparando el filme The 15:17 To Paris sobre la heroica acción de tres estadounidenses y un británico que en 2015 detuvieron en un tren que iba de Amsterdam a París a un terrorista y evitaron así lo que podría haber sido una masacre. 

Y sentencia cuando dice que no hay que "intelectualizar demasiado las cosas, sino que hay que seguir al instinto", que prefiere el silencio al caos de los platos de rodaje y que, si quiere algo, no duda en ir a por ello. 

Pero lo que tiene más claro de todo es que "tomarse demasiado en serio a uno mismo es lo más peligroso del mundo". 

Las 10 mejores películas premiadas en Cannes

La edición 70 del Festival de Cannes sigue su curso y aquí en Revista exclusiva te tenemos una selección de las mejores películas que han sido premiadas en el Festival. Todos estos filmes se han vuelto grandes clásicos que no hay que dejar de ver. Desde "Apocalypse Now" pasando por "Pulp Fiction" hasta "Virdiana". Así que si tienes ganas de ver buen cine, no te pierdas nuestra infografía. 

Pitas y abucheos para Netflix en Cannes

No importa que hablen mal o bien, lo importante es que se hable. Le calza al dedo a Netflix, que semanas atrás puso a todos a comentar acerca de su aterrizaje –y el de Amazon- al Festival Internacional de Cine de Cannes, que, se creía, era solo para producciones proyectadas en un sala de cine.   

El asunto es que Netflix volvió a ser el viernes 21 de mayo la comidilla en la Croisette por una razón: el pase de la película Okja, del surcoreano Bong Jon Ho, que se apunta como una de las favoritas a la Palma de Oro, tuvo problemas técnicos de proyección y de inmediato comenzaron las pitas y abucheos contra la plataforma de videos.

El incidente ocurrió durante un pase destinado a la prensa, que acudió en gran número, y que fue testigo de que la cinta no había sido ajustada al tamaño de la pantalla; razón por la cual comenzaron las protestas.

Y la aparición del logo de Netflix no hizo más que encender la hoguera. Solo que los organizadores del festival se apresuraron entonces a enviar un comunicado en el que aseguraba que el problema era exclusivamente de carácter técnico.

“Se trata de un incidente debido únicamente a los servicios técnicos del festival, que ofrece sus excusas al realizador y a sus equipos, a los productores y a los espectadores de la sesión", rezael breve comunicado de Cannes.

En la rueda de prensa posterior, el director de Okja, el surcoreano Bong Jon Ho, restó importancia al problema y afirmó sonriente: "Estoy encantado de que se haya visto el comienzo de mi película dos veces". La actriz Tilda Swinton, protagonista de la cinta, remató: "La verdad es que no vinimos aquí por los premios. Hemos venido aquí para enseñar la película en el Festival de Cannes. Hemos tenido la increíble oportunidad y el privilegio de mostrar nuestra película en esa pantalla. Seamos sinceros, ya hay miles de maravillosas películas de Cannes que la gente nunca tiene la oportunidad de ver en cines".

Más moderado fue Joon-ho al respecto, limitándose a señalar: “Yo estoy feliz de que vaya a ver la película esta noche. Puede decir lo que quiera, yo estoy bien”. Además, aclaró que ha quedado encantado con su colaboración con Netflix y que es poco común que un director tenga un presupuesto como el que ha tenido a su disposición para hacer Okja.

No hay otra palabra: glamour en Cannes

Entre lo sublime y lo dramático. Así se podría definir el paso de las más rutilantes estrellas por la alfombra roja durante la gala de inauguración de la 70 edición del Festival de Cine de Cannes.

Desde el nude, el dorado, pasando por el rosa y reposando en la oscuridad del negro, que en ocasiones lució intervenido con motivos florales, las más rutilantes celebridades invitadas a la inauguración del encuentro cinematográfico, hicieron gala de toda la elegancia y el charm que suele caracterizar la Costa Azul. 

 En revista exclusiva hemos hecho nuestra selección y acá te traemos los mejores looks de la alfombra roja. 

Fotografía principal: Hola

 

El director estadounidese Todd Haynes puso en marcha la competición de la 70 edición del Festival de Cannes con Wonderstruck, una novela juvenil que ha hecho que a más de un crítico se le escapase una lagrimita. 

De forma sutil y delicada, el director convierte en cine la adaptación de la obra infantil homónima que en 2011 escribió Brian Selznick (La invención de Hugo Cabret) sobre dos niños sordos en diferentes épocas del siglo XX. 

El propio Selznick, que en la novela combinó la novela gráfica y el relato para cada una de las tramas, hizo también la adaptación del guión. Haynes, por su parte, rodó la historia ambientada en los años 20 en blanco y negro, como si se tratara de una película de cine mudo y con una niña que en la vida real también es sorda; mientras que la segunda, ambientada en los años 70, es en color y con sonido. 

Maestro a la hora de recrear épocas pasadas, el director de Far from Heaven o Velvet Goldmine defiende seguir mirando por el retrovisor. "Existen muchas razones por las que el pasado me sigue inspirando y motivando", dijo en rueda de prensa Haynes.  

"El pasado está para informarnos" insistió el realizador de 56 años, quien dijo que le atrajo la idea de meterse en la imaginación de los niños, algo que no había hecho antes. Además, la película "rinde un tributo a todo aquello que podemos hacer con nuestras manos, desde el lenguaje de los signos a las maquetas", añadió. 

La debutante Millicent Simmonds y Oakes Fegley (Pete's Dragon) encarnan a los niños en esta conmovedora historia sobre dos preadolescentes que se escapan de sus respectivas casas para ir a Nueva York. "Son dos niños aislados de sus vidas y sus familias y sienten algo que les impulsa a salir al mundo", explicó el realizador, que ha vuelto a contar con la complicidad de Julianne Moore, una de sus musas, así como con Michelle Williams, ambas en pequeñas colaboraciones. 

La película de Haynes lleva el sello de la plataforma de venta online Amazon en la producción. Ante la controversia que ha desatado Netflix al no querer estrenar las películas en salas de cine, Haynes señaló hoy que ello no incluye a Amazon, "donde hay verdaderos cineastas y quieren buscar cine independiente", dijo. "Ellos aman el cine ", insistió el realizador, que concurre por tercera vez por la Palma de Oro, un galardón que muchos críticos quisieron ver en sus manos hace dos años con "Carol".

 

 

El cineasta francés Arnaud Desplechin abrió el miercoles 19 de mayo la 70 edición del Festival de Cannes con Les fantômes d'Ismaël, un drama encabezado por Marion Cotillard y Charlotte Gainsbourg que dejó a la audiencia indiferente.

La versión "francesa" que llegó a Cannes fuera de competición, según explicó Desplechin en conferencia de prensa, es más "sentimental" que la "original" que se estrenará en los cines, y está dirigida a los espectadores acostumbrados a su lenguaje y cinematografía. La película, proyectada en su formato recortado, de 154 minutos, se centra en director cuyo universo mental y amoroso se ve trastocado por el regreso de un amor al que daba por desaparecido, y está también protagonizada por Mathieu Amalric, con quien el cineasta trabaja por sexta vez.

El autor de Jimmy. P, que aspiró a la Palma de Oro en 2013, de Trois souvenirs de ma jeunesse (2015) o de Rois & reine (2004), autor de culto de la cinematografía gala, dijo haber recibido con "emoción" su selección para inaugurar este 70 aniversario del certamen.

"Es un puesto un poco mas protegido que en competición. (...) Claro que temo la reacción de las críticas, pero me parece menos peligroso que en competición, donde a menudo la prensa francesa está más dividida", dijo el director.

La película no arrancó ni un aplauso entre los presentes en su proyección matinal, la que precede a la gala de apertura, que esta tarde verá pasar por su cotizada alfombra roja a los protagonistas del filme.

Entre ellos, Gainsgbourg, premio a la mejor actriz en 2009 por Antichrist, de Lars Von Trier, y Cotillard, una habitual de la Croisette, que hasta ahora siempre se ha ido de la misma con las manos vacías.

La intérprete de cintas como La Môme, de Olivier Dahan, o Deux jours, une nuit, de los hermanos Jean-Pierre y Luc Dardenne, dijo hoy que había empezado a construir este último personaje a partir de su manera de respirar.

"Eso lo dirige todo, la forma de hablar, de comportarse, de estar física y psicológicamente", señaló Cotillard, que admitió no tener "un método de trabajo", pero sí compartir en el desarrollo de todos sus roles la sensación de hacerse con ellos una vez que ha descubierto su respiración.

En esta ocasión encarna a esa presencia "fantasmagórica" que regresa al mundo que fue su pasado 20 años después, una entrega reconocida por el director, que le agradeció haber aportado una profundidad y matices que no estaban en el guión.

Cotillard y Gainsbourg comparten pantalla por primera vez, y una y otra vieron como satisfactoria la experiencia en su comparecencia conjunta ante los medios.

"Para mí, Charlotte forma parte de la gente que me hizo querer ser actriz. (...) Hay algo maravilloso en torno a ella y creo que todas las actrices de mi generación hemos caído bajo su hechizo", resumió Cotillard, de 41 años.

"Tenía muchas ganas de trabajar con ella", añadió la hija del icono de la "chanson" francesa Serge Gainsbourg y de la también mítica Jane Birkin, cuatro años mayor que ella y que, desde que se puso delante de las cámaras en 1984 con la polémica "Lemon Incest" no ha abandonado el celuloide.

En una rueda de prensa que por momentos pilló a los actores desentrenados ("Se me ha olvidado tu pregunta", le dijo Gainsbourg a un periodista), el director estimó que sus películas pueden servir como métodos de "autoayuda".

Y en esa línea, consideró que el mensaje de este último filme es claro: "Charlotte nos da la clave cuando dice 'La vida me ha llegado'. Esa sensación de que te llega, imperfecta, no como uno querría, y de que hay que acogerla". 

Nicole Kidman se multiplica por cuatro en Cannes

Para Nicole Kidmann ha sido solo una coincidencia que cuatro trabajos suyos estén en el Festival de Cannes: "En este punto de mi vida intento ser audaz, abierta, probar cosas y apoyar cosas en las que creo", aseguró hoy al presentar su primera película en competición: The killing of a sacred deer. 

"He trabajado mucho. No tengo que trabajar, lo hago porque sigue siendo mi pasión y es la forma que tengo de expresarme", insistió la actriz, quien a las órdenes del griego Yorgos Lanthimos se convierte en una médica, casada también con un médico (Colin Farrell) que se enfrenta al dilema de poder perder un hijo por una razón científicamente incomprensible.  

Sin embargo, no se ve a una madre desesperada o fuera de sí, sino una mujer racional, que nunca pierde la calma. Y es así siguiendo las indicaciones del realizador, para quien este estudio psicológico de una familia en apariencia perfecta sometida a una situación tan absurda como cruel es una comedia.   

"Cuando elijo trabajar con un director es un riesgo, pero estoy dispuesta a asumir el riesgo", explicó la actriz, que se quedó impresionada con "Canino", el trabajo que dio a conocer a Lanthimos fuera de Grecia. 

Kidman considera que un actor es tan bueno como las oportunidades que tiene y esa fue la razón por la que produjo la serie de televisión Big little lies, porque quería que existiera.  

"Pero muchas veces estás en la posición de esperar a que te ofrezcan algo. No estás en una posición de control o poder. Tienes que estar dispuesta a entregarte al proceso, a que te cambien y a que te moldeen. Y eso me encanta", agregó la intérprete, que mantiene desde hace años un idilio con Cannes, aunque nunca se ha llevado el premio a la mejor actriz.  

Su intención es apoyar a la gente que intenta cosas diferentes o que tiene un estilo cinematográfico único, pero también hacer realidad primeras películas de directores noveles.   

Tras ponerse a las órdenes de Lars von Trier, Gus van Sant, Stanley Kubrick o Anthony Mingella, entre otros, la actriz sigue manteniendo intercalando trabajos más populares con el cine de autor, que es el que le hace desfilar por la alfombra roja de Cannes.  

La australiana es una de las grandes estrellas en el certamen francés, donde también participa en el nuevo trabajo que Sofia Coppola presenta a concurso, The beguiled, así como en How to talk to girls at parties o la serie de televisión de su amiga y descubridora Jane Campion, (Top of the lake: China girl).  

"Todavía sigo considerando un honor que me pidan participar en una película", añadió Kidman, quien explicó además que intenta mantener separada su vida privada de su faceta pública.  

"Mis hijos no ven mis películas, mi familia está muy separada de mi vida creativa", explicó. En algunas ocasiones permite que sus hijos la visiten en el set de rodaje. "Soy afortunada de estar casada con un músico y que podamos ajustar los horarios para seguir con nuestras carreras creativas y mantener una sólida vida hogareña", agregó.

No es por causa de la película Desde allá que Lorenzo Vigas está en el Festival de Cannes. El cineasta venezolano viajó a la comuna francesa en representación de la cinta Las hijas de abril, de su amigo, el mexicano Michel Franco,  que él aceptó producir el año pasado y que siente casi como propia.

“Estamos muy contentos”, dice Vigas desde la Croisette. “Fuimos elegidos para participar en la sección Una cierta mirada, que forma parte de la selección oficial del festival y que compite por los premios a Mejor película, mejor actriz, mejor actor. Estamos cruzando los dedos y, al mismo tiempo, celebrando que la película esté ya aquí”

Las hijas de abril, que está protagonizada por la actriz española Emma Suárez, narra la historia de Valeria, una joven  de 17 años, embarazada, que vive en Puerto Vallarta con su hermana Clara, quien decide llamar a su madre para informarle acerca de las dificultades económicas que están pasando.

“Lo que falta a esa sinopsis es conocer por qué esas dos hermanas preferían tenerla lejos de su casa”, agrega Lorenzo Vigas, quien  explica que su rol en esta cinta fue “acompañar el proceso creativo del director, desde brindarle una mano con la elaboración del guión hasta en formar parte del casting.

Vigas, quien se alzara en 2015 con el León de Oro en el Festival de Cine de Venecia por su película Desde allá, se encuentra actualmente terminando el guión de su segundo largometraje, que llevará el nombre de La caja, y que cerrará el ciclo sobre la paternidad que comenzó con Los elefantes nunca olvidan y continuó con Desde allá.

¿Que la moda no tiene nada que ver con la política? No será la ministra de cultura israelí Miri Regev quien asegure que no. Al menos no después de la polvareda que se ha levantado tras su paso, el jueves 20 de mayo, por la glamorosa alfombra roja del Festival Internacional de Cine de Cannes.

Para asistir a la tercera jornada del prestigioso encuentro cinematográfico, Miri Regev eligió un traje del diseñador israelí Aviad Herman. Pero no un traje cualquiera, no. Un vestido que llevaba impreso el paisaje urbano de Jerusalén en el borde inferior de la falda.

Una decisión que, según explicó Regev, estaba relacionado con la celebración de los 50 años de la liberación y reunificación de Jerusalén. “Estoy orgullosa de celebrar esta histórica fecha mediante el arte y la moda, y me hace muy feliz que este trabajo del diseñador israelí Aviad Herman sea tan conmovedor y honre al hermoso estatus de nuestra capital eterna, Jerusalén”, dijo ella a The Guardian. Y de inmediato se coló la política.

En las redes no solo hubo quien hizo comentarios acerca del traje. También hubo quien intervino el traje de Regev con aquella imagen del fotoperiodista David Rubinger de tres soldados israelís celebrando la conquista del muro occidental del tempo de Jerusalén, o con los bombardeos sobre la ciudad, por solo hacer mención a unos.

 

El director ruso Andrei Zvyaguintsev vuelve a la Croisette con Loveless, su quinto largometraje, donde sigue profundizando sobre la situación en su país, que él describe hundido en el individualismo y la hipocresía, sin valores ni sentimientos.

"No me puedo imaginar hacer algo que no me conmueva. Lo que quiero tratar son los problemas, creo que son importantes", declaró en rueda de prensa Zvyaguintsev, que dijo que se inspiró en una historia real para escribir el guión.

Para plasmar esta Rusia deshumanizada, el cineasta utiliza esta vez un desgarrador retrato de una familia rota. 

Boris y Zhenya son una pareja de clase media moscovita que, tras años de matrimonio, no se soporta más y decide separarse. Cada uno tiene ya un nuevo proyecto vital, él con una joven embarazada y ella con un hombre acomodado. Todavía viven sin embargo bajo el mismo techo y, lo más importante, tienen que ver qué hacen con su hijo Aliocha, de 12 años, que ven como un lastre para su futuro.   

En un ambiente demoledor, el niño es testigo de todas las discusiones y, al final, tras un violento enfrentamiento, acaba fugándose. Los padres se ven entonces confrontados a su búsqueda. La policía, sin suficientes medios, poco puede hacer y es una asociación de voluntarios dedicada a buscar personas desaparecidas la que toma el relevo.

Inspirado por Secretos de matrimonio, de Ingmar Bergman, Zvyaguintsev filma con sobriedad esta pareja, siempre conectada a sus teléfonos móviles. 

Con unas imágenes de gran belleza, Zviaguintsev muestra paisajes desolados, edificios en ruinas, bloques de pisos, todos aquellos lugares inhóspitos donde podría haberse escondido el niño, reflejo de un país desalmado.

Otra metáfora que introduce el realizador es a través de las noticias sobre el conflicto ucraniano que los dos protagonistas ven en la televisión. "Hay una dimensión metafísica", apostilló Zvyaguintsev. "La pérdida del niño por parte de sus padres es para Rusia la pérdida de la relación natural y normal con nuestro vecino más cercano, Ucrania".

El director ruso llega a Cannes precedido por el éxito de Leviatán (2014), una crítica mordaz a la corrupción del sistema político ruso, que obtuvo en la muestra francesa el premio al mejor guión. Tres años antes, se alzó con el premio especial del jurado en Una Cierta Mirada por Elena. Este año podría llevarse la Palma de Oro.

Polémico. Sin pelos en la lengua. El cineasta español Pedro Almodóvar y cabeza del jurado del Festival Internacional de Cine de Cannes dio el miércoles 19 de mayo el pistoletazo de salida de la edición número de 70.

Y tal como se esperaba, hizo temblar a todos. Tras varios días de polémica en torno a los portales Netflix y Amazon, que se han asegurado un puesto en la competencia cinematográfica con las películas Okja, dirigida por Bong Joon-ho , y The Meyerowitz Stories, de Noah Baumbach; el realizador de Mujeres al borde de un ataque de nervios, Atame, Volver y Julieta no tardó en sentenciar:  "Yo defenderé siempre y mientras viva la capacidad de hipnosis de una gran pantalla".

Es cierto que se mostró comprensivo con la tecnología ("soy consciente de sus ventajas"), pero no dejó de recordar a las nuevas plataformas que deben cumplir con las reglas vigentes, con las ventanas de exhibición y con los compromisos de financiación.

"Creo firmemente en que la primera vez que se ve una película, la pantalla no puede ser parte del mobiliario", agregó Almodóvar, quien de inmediato generó comentarios en torno a la posibilidad de que las producciones de  Netflix y Amazon puedan hacerse este año con la codiciada Palma de oro por varias razones, pero entre ellas que ninguna de las dos película será estrenada en una sala de cine sino en televisión.

De allí que, tras las protestas de exhibidores y productores, el festival se vio obligado a cambiar sus estatutos. A partir del año que viene eso no volverá a pasar. Para competir deberán asegurar su paso por el cine.

“JUPITER'S MOON”, DE KORNÉL MANDRUCZO

El director de teatro y cineasta húngaro debuta en la competencia oficial de Cannes, donde había presentado ya Johanna y la imprescindible White god en la sección Una cierta mirada. “Jupiter’s Moon” centra la atención en la historia de un joven inmigrante que, tras ser abatido intentando cruzar la frontera, descubre que es capaz de levitar a voluntad. Ahora, encerrado en un campo de refugiados, deberá librarse de un médico que quiere explotar su maravilloso secreto. Actúan Merab Ninidze, György Cserhalmi, Mónika Balsai y Zsombor Jéger. 

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Kornél Mundruczó debuta este año en la sección oficial del Festival con "Jupiter's moon"

 “THE DAY AFTER”, DE HONG SANG-SOO (COREA DEL SUR)

 Otro debutante en la competición oficial. Tras ganar el premio principal en la sección Una  cierta mirada siete años atrás con la comedia Hahaha, Hong Sabg-soo regresa al festival con “The Day After (Geu-Hu)”, drama romántico protagonizado por Kim Min-hee y Kwon Hae-hyo, famosos actores de cine y televisión en Corea del Sur. La sinopsis de la cinta aún se desconoce. Pero no es lo único que estrenará en Cannes. En una proyección especial presentará una segunda película: Claire's camera, que rodara en Francia nada menos que con Isabelle Huppert, quien interpreta a maestra de secundaria con intenciones de convertirse en escritora.

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Hong Sabg-soo regresa al festival con “The Day After (Geu-Hu)”

“LOVELESS”, DE ANDREY ZVYAGINTSEV (RUSIA)

Uno de los consentidos del festival desde hace una década. El actor y cineasta ruso Andrey Zvyagintsev, de 53 años, ha estrenado  tres de sus películas en Cannes: The banishment (2007), Elena (2011), con la cual ganó el máximo premio de la sección Una cierta mirada, y Leviathan (2014), con la cual ha dado la vuelta al mundo. Sin contar que El regreso le valió el León de Oro en Venecia. Su nueva película, “Loveless” narra la historia de una pareja de recién divorciados que deberá dejar de lado sus diferencias para buscar a su hijo pequeño, quien desapareció durante una de sus riñas.

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El actor y cineasta ruso Andrey Zvyagintsev, de 53 años, es uno de los consentido de Cannes

 “THE KILLING OF A SACRED DEER”, DE YORGOS LANTHIMOS (REINO UNIDO)

No es ningún novato en el Festival. Sus cintas Canino (2009) y La langosta (2015) han sido premiadas ya en Cannes. En esta ocasión, el cineasta griego Yorgos Lanthimos se pasa al thriller -el sicológico, para ser más exactos- y narra la historia de un doctor que debe atender a un adolescente problemático con siniestros resultados que involucran a su familia. Una película que, según el actor irlandés Colin Farrell, hará quedar a La langosta como un cuento para niños. También actúan Nicole Kidman y Alicia Silverstone.

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El cineasta griego Yorgos Lanthimos repite con Colin Farrell

 “WONDERSTRUCK”, DE TODD HAYNES (EE.UU.)

Hay que decirlo: Todd Haynes (el mismo de Far from heaven y Carol) es un habitué de Cannes, donde ha cosechado sobre todo loas por sus películas. En esta ocasión presenta “Wonderstruck”, adaptación cinematográfica del libro infantil de Brian Selznick. Son dos las historias que cuenta: La primera es sobre Rose (Millicent Simmonds), una niña con discapacidad auditiva que escapa al Nueva York de  finales de la década de los veinte para conocer a Lillian Mayhew (Julianne Moore), su actriz favorita. La segunda transcurre en 1977 y sigue a Ben (Oakes Fegley), un niño que huye también a Nueva York, pero en busca de su padre desaparecido, del que solo tiene una nota como pista.

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El cineasta Todd Haynes adaptó el libro infantil de Brian Selznick.

 “HAPPY END", DE MICHAEL HANEKE (FRANCIA, ALEMANIA, AUSTRIA)

 Todos los ojos estarán sobre la nueva película del cineasta austriaco Michael Haneke, ganador de la Palma de Oro por sus dos películas anteriores: La cinta blanca (2009) y Amour (2012), que por si fuera poco pasaron directo a las nominaciones al Óscar. Ahora muestra “Happy End”, con Isabelle Huppert como figura principal. Un drama sobre una familia residenciada en Calais (Francia) que vive la la crisis europea de refugiados como contexto político-social. 

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Todos los ojos estarán centrados en la nueva película del cineasta austriaco Michael Haneke

 “THE BEGUILED”, DE SOFIA COPPOLA (EE.UU.)

Es en Venecia donde Sofía Coppola parece estar a sus anchas. Después de todo, fue allí donde se alzó con el León por su película Somewhere. Pero a Cannes no le es indiferente la hija del director y productor Francis Ford Coppola. En Cannes presentará una nueva adaptación de la  novela de Thomas P. Cullinan, The beguiled, que cuenta con las actuaciones de Nicole Kidman, Kirsten Dunst, Colin Farrell, Elle Fanning y Angourie Rice. ¿La historia? Un soldado de la Guerra Civil estadounidense es salvado de la muerte por las mujeres de un internado de señoritas, donde agitará las hormonas de las novicias. 

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Nicole Kidman protagoniza lo nuevo de Sofía Coppola

 “LE REDOUTABLE", DE MICHEL HAZANAVICIUS (FRANCIA)

Después de los laures cosechados con he artista, el cineasta francés Michel Hazanavicius fue vapuleado por la crítica por The search. Tal vez sea el momento de reivindicarse con un biopic del cineasta Jean-Luc Godard. La cinta, titulada “Le Redoutable” (“El temible”), explora la relación amorosa surgida entre Godard y la joven actriz Anne Wiazemsky durante el rodaje de La chinoise (1967). Con Louis Garrel como Godard y Stacy Martin como Anne.

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El cineasta francés Michel Hazanavicius se reivindica con un biopic del cineasta Jean-Luc Godard

“OKJA", DE BONG JOON-HO (EE.UU., COREA DEL SUR)

La película del surcoreano Bong Joon-ho es una cinta sci-fi sobre la amistad de una joven y un monstruo llamado Okja perseguido por una corporación tecnológica. El reparto internacional incluye los nombres de Ahn Seo-hyun, Jake Gyllenhaal, Tilda Swinton, Paul Dano, Byun Hee-bong, Steven Yeun, Lily Collins, entre otros.

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Okja es una cinta sci-fi sobre la amistad de una joven y un monstruo llamado Okja

“YOU WERE NEVER REALLY HERE", DE LYNNE RAMSAY (REINO UNIDO, FRANCIA, EE.UU)

Joaquin Phoenix protagoniza lo nuevo de la escocesa Lynne Ramsay, directora de las reconocidas “Ratcatcher” y “We Need to Talk About Kevin”, estrenadas en Cannes en 1999 y 2011, respectivamente. “You Were Never Really Here” es una adaptación de la novela del mismo nombre escrita por Jonathan Ames. Cuenta la historia de un veterano de guerra que trabaja rescatando mujeres víctimas del tráfico sexual. Su ritmo cambia cuando uno de los rescates desata una tormenta de violencia que saca lo peor de él y de su mente atormentada. Además de Phoenix, el reparto incluye a Alessandro Nivola, Ekaterina Samsonov, Alex Manette y John Doman.