Arte

Bob Dylan entregó a la Academia Sueca su discurso de aceptación del premio Nobel de Literatura, por lo que ya podrá recibir el premio en efectivo de ocho millones de coronas suecas (819.000 euros, 923.000 dólares), indicó  este lunes la institución.

"El discurso es extraordinario y, como se esperaba, elocuente. Ahora que el discurso ha sido entregado, la aventura de Dylan está llegando a su fin", escribió en su blog Sara Danius, la secretaria permanente de la Academia Sueca que cada años otorga los prestigiosos galardones. 

"Están vivas en el mundo de los vivos. Las palabras de las obras de Shakespeare estaban para ser actuadas sobre el escenario", afirma el músico en su discurso, reseñado por la agencia Efe.

El 1 de abril, casi cuatro meses después de la ceremonia oficial de entrega de los premios, a la que Dylan no asistió, el músico recibió en Estocolmo el diploma y la medalla del Nobel de Literatura.

Dejó entonces pendiente la entrega del discurso de recepción, requisito necesario para poder cobrar los 8 millones de coronas (900.000 dólares) con que está dotado.

Dylan, de 76 años, dijo en su discurso que lo importante es que una canción emocione. "He escrito toda clase de cosas en mis canciones y no me voy a preocupar de qué quiere decir todo eso", afirma.

El artista espera que algunos de los que se topen con su discurso tengan la oportunidad de escuchar las letras "en concierto, en disco o de la manera en la que se escuchan canciones hoy en día".

Robert Allen Zimmerman, nombre real de Dylan, comienza su discurso señalando que, cuando supo que había sido distinguido con el Premio Nobel, se quedó pensando en de qué manera sus canciones tienen relación con la literatura.

"Voy a tratar de explicároslo. Y probablemente no lo haga de forma directa, pero espero que lo que diga merezca la pena y sea útil". Así comenzaron los más de 26 minutos de discurso de Dylan.

El cantautor se remonta "al inicio de todo", a la música de Buddy Holly, al que sólo vio en persona una vez y con el que se sintió "identificado" desde la primera vez que lo oyó.

Uno días después de morir Buddy Holly, cuando Dylan tenía 18 años, un desconocido le regaló un disco de Leadbelly con la canción "Cottonfields". Cambió su vida y le transportó a un mundo que no conocía, "como si hubiera estado caminando en la oscuridad y de repente esa oscuridad se hubiera iluminado", explica.

Ese disco le llevó a escuchar a otros músicos y a aprender a tocar sus canciones.

"Escuchando a todos estos primeros artistas de folk y cantando tú mismo sus canciones, acabas captando la lengua vernácula, la interiorizas", explica Dylan, que agrega que cuando empezó a escribir sus propios temas, esta "jerga del folk era el único vocabulario que conocía", y lo usó.

Pero también estaban los libros que le hacían leer en el colegio -"Don Quijote", "Ivanhoe", "Robinson Crusoe", "Los viajes de Gulliver", "Historia de dos ciudades- que lo que aportaban a sus lectores era "una manera de ver la vida, una comprensión de la naturaleza humana y unos estándares para medir las cosas".

Los temas de todos estos libros de alguna manera se ven reflejados en sus canciones, de manera o no intencionada, señala el cantautor, que destaca tres en concreto que le han marcado desde que los leyó en la escuela: "Moby Dick", "Sin novedad en el frente" y "La Odisea".

El primero, "Moby Dick", es un "libro fascinante", con una "trama directa, "lleno de pasajes muy emotivos y diálogos dramáticos" y que muestra "cómo diferentes hombres responden de manera diferente a una misma experiencia", además de ser una obra "que te exige algo".

El segundo, "Sin novedad en el frente", es una "historia de terror", un libro "en el que pierdes tu infancia, tu fe en un mundo con sentido y tu preocupación por las personas"; "estás atrapado en una pesadilla", explica.

El tercero, "La Odisea", "es un gran libro cuyos temas se ven reflejados en baladas de muchos compositores –‘Homeward Bound’, ‘Green Grass of Home’, ‘Home on the Range’ y también en mis canciones", señala.

El músico fue reconocido con el Nobel de Literatura en octubre pasado por crear "nuevas expresiones poéticas dentro de la gran tradición de la canción estadounidense", una elección sorprendente por ser la primera vez que se premiaba a un cantautor.

Tras intentar contactar con él sin éxito durante varios días, la Academia Sueca desistió, pero Dylan aceptó finalmente el Nobel y agradeció un premio que le había dejado "sin palabras".

El músico estadounidense apeló, sin embargo, a "compromisos previos" para no viajar a Estocolmo, aunque envió un discurso de agradecimiento que fue leído por la embajadora de Estados Unidos en Suecia, en el banquete de honor a los galardonados.

El director de orquesta británico Jeffrey Tate falleció hoy a los 74 años de un paro cardíaco cuando visitaba la Academia Carrara de la ciudad italiana de Bérgamo (norte), informaron los medios italianos.

El director de orquesta fue atendido tras sufrir un fuerte dolor en el pecho por los servicios sanitarios de urgencia, que no pudieron hacer nada por salvar su vida.

Tate (Salisbury, 28 de abril de 1943) estudió Medicina en la Universidad de Cambridge, pero pronto decidió dedicarse a la música que era su verdadera pasión.

Inició su carrera musical en la Royal Opera House de Covent Garden y asistió a Pierre Boulez en la dirección del llamado Anillo del Milenio, una de las más célebres interpretaciones del Anillo del Nibelungo de Wagner, estrenada en el festival de ópera de Bayreuth en 1976.

A lo largo de su reputada trayectoria profesional dirigió algunas de las orquestas más importantes a nivel internacional, como la Orquesta Sinfónica de Hamburgo, la Orquesta Sinfónica de Londres, la Berliner Philharmoniker o la Boston Sympony, y fue director musical del Teatro San Carlo de Nápoles.

Nació con espina bífida, un problema que sin embargo no limitó su trayectoria profesional, y se convirtió en 1989 en el presidente de la Asociación de Espina Bífida e Hidrocefalia (ASBAH)de Reino Unido. 

Mario Testino: Los selfies no los aguanto

 

Después de 35 años de carrera que le llevaron de su Perú natal a afincarse en Londres, el famoso fotógrafo de moda peruano Mario Testino se muestra satisfecho por su vida sin preocuparse por lo que le pueda deparar el futuro. 

"Quizá me toque mi momento de hacer otra cosa. En la vida lo peor es el miedo. Uno tiene que aceptar la vida", afirma en una entrevista con Dpa en la que habla, entre otros temas, de lo difícil que le resultó encontrar su estilo al inicio de su carrera, de la evolución de la fotografía de moda y de las sesiones que recuerda con especial cariño como la que le hizo a Madonna o a Diana de Gales.  

Testino, nacido en Lima en 1954, inaugura hoy la exposición conjunta Mario Testino. Undressed / Helmut Newton. Unseen / Jean Pigozzi. Pool Party, en el Museo Helmut Newton en Berlín, en la que se muestran 50 retratos de gran formato elaborados por el fotógrafo peruano. 

-Ante su cámara se han desnudado las mujeres más deseadas del planeta, pero ¿qué supone para usted este tipo de fotografía? ¿Cómo logra que se relajen sus modelos?

-Me parece impresionante que la gente vea en verdad esta idea de esta gente que tiene la suerte de estar hecha tan bien y tengo la suerte de que mucha de la gente tiene confianza en mí porque sabe que mi fotografía siempre está hecha para hacerles ver bien a ellos en vez de hacerme ver bien a mí.  

-Kate Moss, Lady Gaga, Madonna... ¿a quién le gustaría mirar aún a través de su objetivo?

-Es increíble las generaciones que van saliendo. Siempre hay nueva gente que uno conoce o que va descubriendo. Y ahora estamos pasando por un momento muy importante en la historia porque es como que hemos vivido ya por un tiempo con unas ciertas mujeres y ahora como que están llegando nuevas, nuevas, nuevas...y lo que me gusta mucho de esta generación que está llegando es que tiene una diferente visión, una diferente educación, una libertad, una apertura mucho más natural. 

-¿Cree, como dice el poema de Jorge Manrique, que cualquier tiempo pasado fue mejor o en este caso es al revés?

-Para mí todo tiempo es bueno. Yo nunca hago comparaciones, pero tengo que decir que yo creciendo en los años 70 tenía una cabeza, que la veo mucho más natural hoy en día a cómo piensa la gente, que como la gente pensaba en mi época. Y me siento a gusto de que finalmente no sea el único. 

-Pero, ¿qué diferencias había?

-Creo que teníamos muchos tabús. Muchas cosas que no podíamos pasar, de todo tipo, raciales, sexuales, sentimentales. Por ejemplo, antes la mujer no podía trabajar. La gente esperaba que la mujer se quedara en casa cuidando a los hijos, cocinando y cuidando al marido. Y hoy en día toda mujer trabaja. Antes la mujer no podía enseñar el pecho. Hoy en día la mujer lucha por esa libertad.   

-Está considerado como "el mago de la fotografía de moda", ¿cómo fue su camino hasta la cima? ¿Se arrepiente de algo o habría hecho algo de otra manera?

-Yo la he luchado muchísimo. No porque no fuera fácil al comienzo, no porque la gente no me quisiera ayudar, sino porque yo no sabía qué hacer. Es difícil encontrarte a ti mismo, encontrar tu estilo, encontrar qué cosa puedes hacer que sea tuya. 

-¿Cuál es la sesión fotográfica que recuerda con mayor cariño o nostalgia?

-Uy, hay tantas. La primera vez que fotografié a Madonna fue bastante increíble porque nunca había fotografiado a alguien conocido y con tanto poder. Fue un momento muy interesante. Cómo conquistar tu inseguridad, cómo conquistar tu fuerza, cómo sacarla adelante para poder hacer tus fotos y no caer en el hacer las fotos que ellos quieran.

-¿Y la sesión con Diana de Gales?

-Por supuesto también, porque cambió la percepción que el mundo tenía de mí. Y conoció a una persona tan mágica. 

-Dentro de esa fotografía de casas reales, ¿se le resiste la española?

-Una vez he pedido fotografiarlos, pero hasta ahora no lo hemos conseguido, pero me encantaría fotografiarlos. Leticia es guapísima. El rey es un hombre también muy presente, se le ve muy correcto, muy serio, muy responsable. A mí me gusta. Siempre estoy seducido por lo que es el rigor. 

-¿Qué opina sobre las nueves redes sociales como Instagram y sobre la moda de los selfies?

-Los selfies no los aguanto, pero Instagram me encanta porque para mí es como una revista mía. Ayer estaba mirando todo mi Instagram y pensaba qué increíble que puedo tener tanta variedad en mi vida, que tengo esta suerte que la vida me ha dado acceso a tanta cosa y a ver tanto, que nunca me lo hubiera imaginado naciendo en el Perú en una época en la que viajar era un lujo y hoy cada tres días estoy en un avión. Me gusta mucho verlo, es como el documento de una vida. 

-Entonces, ¿ se puede decir que los nuevos medios sociales han democratizado la fotografía?

-Totalmente. Y es muy interesante. La gente me dice: "Ay, pero ahora todo el mundo puede hacer fotos", que quiere decir que quizá tu foto ya no sea tan importante, pero lo que es interesante de que todo el mundo pueda hacer algo es que la gente se da cuenta cuán difícil es hacer una buena foto. 

-Muchos de los usuarios de Instagram tienen millones de seguidores.

-Exacto y me parece súper, por qué no. Hay espacio para todos

-Y quizá den el salto a las revistas de moda.

-Exacto y quizá me toque mi momento de hacer otra cosa. En la vida lo peor es el miedo. Uno tiene que aceptar la vida. Yo quizás ya he tenido 35 años de carrera y quién sabe si el día de mañana me toque otra cosa. Ya en parte he comenzado a hacer mi museo en el Perú que es un poco dar a otros la oportunidad y el espacio. No solamente a mí. 

-Entonces, ¿ha evolucionado mucho la fotografía de moda?

-Creo que enormemente, porque hoy en día tú puedes hacer una foto. La miras en la pantalla de tu computadora y la puedes corregir inmediatamente.

-¿Y qué opina sobre la situación actual de la fotografía en Perú?

-El Perú está surgiendo y explotando en estos momentos y espero poder ser parte de esa explosión porque es mi país y creo que nos toca en este momento.

-Si pudiera elegir a una persona en el mundo para fotografiarla ahora mismo, ¿a quién elegiría?

-¡Qué difícil! La verdad es que no sé a quién elegiría. Me gusta mucho el documento de las familias reales. Me encantaría hacer un documento de todas las familias reales que quedan por un lado. Por otro lado, me encanta la juventud y hay una serie de nuevas modelos y de nuevas actrices que me encantaría hacerles un documento de lo que es hoy día lo que se considera la belleza. Pero olvídate,  podría decir también que me encantaría hacer una serie de todas las nuevas cantantes. Soy muy curioso. Para mí no existe el uno. Existe el cien, doscientos, trescientos...

-Teniendo en cuenta la inauguración de su nueva exposición en Berlín, ¿qué opina de una ciudad como ésta con un movimiento cultural tan rico?

-Me encanta esta ciudad. Me encanta mucho esta ciudad porque es la mezcla perfecta entre lo alemán y lo sudamericano, porque existe el orden y el caos. Y esto me fascina.

El Museo del Prado descubrió en el dorso de un dibujo de Francisco de Goya una inscripción manuscrita del pintor que aclara el sentido de la obra, informó hoy la prestigiosa entidad madrileña.

El descubrimiento tuvo lugar cuando se realizaban los trabajos de restauración vinculados a la redacción de un nuevo catálogo de los dibujos de Goya (1746-1828) y a una exposición del célebre pintor que se inaugurará el 23 de junio.

La inscripción, escrita a mano por el propio Goya, se encontraba en el dorso del dibujo oculta en por una hoja rosada adherida desde mediados del siglo XIX y fue interpretada como un comentario del dibujo siguiente en el álbum.

"No a todos conviene lo justo", indica el texto, como puede leerse en las fotos del hallazgo difundidas por el Museo del Prado en un comunicado.

El título demuestra "la capacidad de Goya para interpretar la sociedad de su tiempo, en la que las libertades políticas y la justicia que promovió la Constitución de Cádiz no provocaron el mismo entusiasmo en toda la población", comentó el museo.

El dibujo y el nuevo título descubierto forman parte del llamado Álbum C, una colección que ilustra temas variados de la vida cotidiana, incluyendo imágenes oníricas, dibujos de condenados por la Inquisición y visiones críticas del mundo monástico.

La nueva inscripción fue encontrada en el dorso de un dibujo titulado Lux ex tenebris, que muestra a una mujer en el aire que lleva en la mano la Constitución liberal aprobada en 1812 por las Cortes de Cádiz. El texto emana una luz que vence las sombras.

El dibujo siguiente, una alegoría de las reacciones que produjo la Constitución de Cádiz, es el único del álbum que no lleva el título bajo la imagen, de modo que la inscripción encontrada vale como nuevo título de la obra y esclarece su interpretación. 

Hoy será el estreno en La Caja de Fósforos (Concha Acústica de Bello Monte) de El cuarto de atrás, nuevo drama escrito y dirigido por Ricardo Nortier y protagonizado por Diana Volpe y Haydée Faverola.

La obra narra la discusión entre dos mujeres sobre un hecho que ocurrió en el pasado. "Una interpreta lo ocurrido de un modo y la otra de otro modo. Entonces, una de ella se va porque no puede soportar lo que pasó. Hay una tercera persona que no aparece pero está involucrado también en el hecho”, explica Nortier.

“La obra arranca justamente cuando ellas tratan de explicar lo sucedido después de mucho tiempo y termina en cómo van cayendo en unas trampas del lenguaje y de interpretaciones, en la dificultad de entenderse”, prosigue.

Nortier explica que su inspiración para escribir esta pieza son precisamente la incomunicación, la angustia y los malentendidos que se generan gracias al lenguaje. “Yo quería jugar con el lenguaje y la dramaturgia contemporánea”, admite.

Además, la obra también explora el proceso de cierre y superación del pasado. "Sí, se trata de superar cosas. Estoy tratando de viajar al pasado, de buscar en el pasado las implicaciones de nuestros miedos", dice.

Debido a que el lenguaje que se utiliza en la pieza es sugestivo y no sé explica lo que realmente pasó, Nortier espera que el público haga su propia interpretación. "El público termina de completar la historia. Ser parte de la historia depende de su vivencia”, asegura.

Esa libertad de interpretación también implicó un gran trabajo para las actrices. “Ellas van a justificar a los personajes de acuerdo a su experiencia personal y lo que quieran hacer”, explica el director. "Estamos trabajando desde un punto de vista muy psicológico, donde estamos tratando de escudriñar en las actrices las emociones que ellas puedan aflorar durante el espectáculo. Las relaciones de los personajes son complejas y entonces para ellas es un trabajo fuerte”.

-¿Qué espera del público que asista a la obra?

"Quiero que el público pueda entrar y dejarse llevar por la historia y sentir un poco todo lo que está sucediendo en el escenario", asegura Nortier. “Yo creo que la gente tiene que seguir esforzándose para ver teatro porque te ayuda a reflexionar sobre la sociedad y el ser humano”, afirma. “El teatro está ahí para ir en contra de la barbarie que podríamos estar viviendo en la realidad”.

El cuarto de atrás

La Caja de Fósforos

Concha Acústica de Bello Monte

Del 2 de junio al 9 de julio

Horario: viernes, 7:00 pm; sábado y domingo, 6:00 pm

Fotografía principal: Cuarto de atrás

 

La palabra "Disio" aparece por primera vez en la obra La divina comedia del poeta italiano Dante Alighieri. Tanto en Infierno como en Purgatorio y en Paraíso, el vocablo -intraducible- hace alusión a la confluencia de dos sentimientos aparentemente separados por la noción del tiempó: el deseo y la nostalgia. 

Es justo esa palabra la que motivó al curador italiano Antonio Tolve a montar la exposición Disio... Nostalgia de futuro, que se inaugura el domingo 4 de junio en la Sala TAC del Trasnocho Cultural y también en La Caja, del Centro Cultural Chacao.

Una muestra que, explica Antonio Tolve, reúne el trabajo de ocho artistas italianos y 13 venezolanos que reflexionan precisamente acerca del  tiempo. Los italianos son Enrico Pulsoni, Giovanni Termini, Eugenio Tibaldi, Domenico Antonio Mancini, Antonio Della Guardia, Max Coppeta y Fabrizio Cotognini. Y los venezolanos son Jason Galarraga, Adolfo Alayón, Luis Millé, Zeinab Rebeca Bulhossen, Hayfer Brea, Angela Bonadies, Iván Candeo, Camilo Barboza, Eduardo Vargas Rico, Manuel Eduardo González, Antonio Paz, Luis Arroyo y Magdalena Fernández. Todos creadores contemporáneos. Y todos nacidos, y no por casualidad, en distintas épocas: entre los años cincuenta y finales de los noventa.  

De allí que la exposición esté dividida en tres secciones:

La primera, que lleva el nombre de La presencia del futuro y será inaugurada en la Sala TAC a las 11:00 de la mañana, está formada por obras de Armando Reveron, de Marcel Duchamp, y de Kazimir Malevich, así como del italiano Umberto Boccioni, Jason Galarraga y Vargas Rico, que reflexionan acerca del porvenir.

La segunda, bautizada como Volver, y que abrirá sus puertas el mismo domingo pero a las 4:00 de la tarde, muestra piezas elaboradas por tres artistas que se mantuvieron en contacto durante meses.

Y la tercera se llama Pasado próximo, también en La Caja, ofrece una mirada hacia atrás y hace alusiones al cinetismo.  

Antonio Tolve cuenta que visitó Caracas en 2016 y detectó una confrontación entre la escena artística y cultural del territorio y la situación socio-política del país. Logró descubrir figuras y lugares icónicos que, apunta, lo hicieron entrar en contacto con la Venezuela maravillosa, con valores y patrimonios humanos y culturales extraordinarios, pero al mismo tiempo llena de contradicciones. Condiciones que motivan un deseo de construir un gran futuro.

De allí, confiesa entonces, surgió la idea de elaborar un proyecto acerca de “la nostalgia por el futuro, que hiciera ver que existe un puente entre el pasado y el presente futuro, donde siendo el futuro algo incierto y que no tiene esa ausencia de esperanza y de luz, se convirtiera en la fuerza de lograr conseguir eso que se ha perdido".

El lunes 05 de junio, a las 5:00 pm, se llevará a cabo, la inauguración de la exposición y visita de “Disio. Documentación fotográfica” de Oriana Abello, en las instalaciones del Instituto Italiano de Cultura de Caracas. La exposición estará abierta hasta el 9 de julio del 2017.

Fotografía principal:  | Cortesía: La Caja

 

El Museo de Arte Moderno de Nueva York (MoMA) dio a conocer hoy la última fase de su proyecto de expansión, que aumentará el espacio de las exhibiciones para acomodar a más artistas y transformará su vestíbulo principal, a un coste de 400 millones de dólares.

La expansión, que estará completada para 2019, ha sido diseñada para aumentar en un 30 por ciento el espacio de las galerías para mostrar sus diversas colecciones y exhibiciones especiales, lo que estará acompañado por un acercamiento a más artistas de minoría y mujeres de diversos trasfondos.

"Es repensar en cómo fuimos concebidos originalmente", dijo al New York Times Glenn D. Lowry, director del MoMA, fundado en 1929.

El MoMA informó además que ya se completó la renovación que comenzó en febrero de 2016 del lado este del edificio, donde reconfiguraron el espacio para crear dos galerías en el tercer piso.

Igualmente agregaron un salón en el primer nivel que mira hacia el jardín de esculturas y extendieron la escalera para restaurar el acceso a las galerías del segundo nivel.

Esta renovación, que aumenta en un veinticinco por ciento el espacio público, incluye una habitación para los abrigos, mejoras a los baños y la cafetería del segundo nivel.

La renovación en general al museo, que incluye el lado oeste del edificio que está bajo construcción, transformará el vestíbulo principal para que sea más luminoso y habrá un pasadizo que conectará las nuevas galerías con el renovado lado este del edificio.

"Nuestros comisarios y el equipo de arquitectura han dedicado más de dos años en conversaciones acerca de la naturaleza de nuestra colección, la historia de nuestras instalaciones y los continuos cambios naturales del arte", indicó en un comunicado el director del MoMA, que continuará abierto durante las nuevas transformaciones a la estructura.

La académica británica Karen Armstrong ganó el premio Princesa de Asturias de Ciencias Sociales por su investigación sobre las religiones del mundo.

El jurado presentó a la pensadora e investigadora como una referencia a internacional por su estudio comparativo del islam, el cristianismo y el judaísmo, según señaló AFP. 

Entre los trabajos más conocidos de la también oficial de la Orden del Imperio Británico, están el best seller La batalla por Dios: fundamentalismo en el judaísmo, el cristianismo y el islam y Guerra Santa: Las cruzadas y su impacto en el mundo de hoy

Armstrong, de 72 años, dijo que estaba "conmovida" por el premio. 

En declaraciones por teléfono a The Associated Press​, dijo que su motivación al escribir sobre las religiones no era la paz ni el amor, sino el miedo y lo que la gente llena de odio y prejuicio era capaz de hacer. 

 "¿Qué es lo que lleva a la gente a cometer estos actos? No hay respuestas sencillas", dijo en referencia al atentado en la ciudad británica.

Conocida por sus críticas a la Iglesia católica, Armstrong quería ser monja, pero abandonó el convento al cabo de siete años, una experiencia que describió en su primer libro, Por la puerta estrecha ("Through the Narrow Gate"). 

El galardón, que incluye un premio económico de 50 mil euros (56 mil dólares), es uno de los ocho que entrega cada otoño la Fundación Princesa de Asturias. Otras categorías incluyen artes, deportes o investigación científica.