Arte

Goyo Reyna: La música es la liberación del alma

Goyo Reyna quiere agradecer. A su bisabuelo. A su abuelo. A su padre y a todos los que han sido sus tutores. “De todos he aprendido muchísimo”, dice el cantautor venezolano, quien por esa razón quiso bautizar su nuevo espectáculo como Gracias, Padre, que ofrecerá el domingo 18 de junio a las 11:30 am en el Teatrex El Bosque. Justo el Día del Padre.

Su bisabuelo , ya se sabe, era el pianista Federico Reyna Herrera. Su abuelo, el maestro Fredy Reyna, quien “le devolvió la afinación al cuatro venezolano”. Y su madre, además, la bailaora de flamenco Tatiana Reyna. “Te imaginarás cómo era mi casa apenas abrieras la puerta. Del piano, de la guitarra, del cuatro, de las investigaciones acerca del origen de los instrumentos en los archivos de Indias, de todo eso me he ido nutriendo yo”, agrega el músico y bailaor venezolano, quien naciera en Caracas y estudiara en el Instituto El Peñón y en el Liceo Tito Salas y Los Riscos, y quien le ha puesto subtítulo a su concierto.

Gracias, padre. El papá de las serenatas”, explica Reyna, se debe a que invitó a los que considera los verdaderos “papás de las serenatas”:  los tríos FlamenBlues, encabezado por el guitarrista Mario Arace; el trío de guitarras, maracas y claves Boleros Stars, liderado por el maestro Gustavo Monsalve, el requinto de América; y Los Flamenquitos.

En el espectáculo, anticipa, interpretará boleros como Contigo aprendí, Tú me acostumbraste y Solamente una vez,  y piezas como Roxanne,  de The Police, aunque en tiempo de bulerías. “Roxanne tiene un ritmo de 4x4, pero yo lo paso entonces a un ritmo ternario que encaja muy bien, porque te da el aire con la guitarra, y la fusión entre la música venezolana y la anglosajona y el flamenco resulta maravillosa”, dice.

También incorporará al repertorio algo de blues. “Porque la guitarra del blues tiene la misma libertad del jazz y del flamenco para desplazarse por todos los compases”, explica Goyo Reyna. “Y en esa gran mezcla entran muy bien entonces temas  como Hotel California, de Eagles, o Imagine, de John Lennon, que él interpreta con los sonido del cajón, las palmas y hasta con el tronar de sus dedos.

Esos temas en inglés –además de otros de Eric Clapton y el I will survive de Gloria Gaynor-, por cierto, los incluirá en un disco que planea publicar antes de que finalice el año. “Estamos juntando los aliños para pasarlo al horno y luego comérnoslo”, apunta.

Goyo Reyna hará todo lo posible para que brote el duende.  “Uno tiene que formarse, trabajar continuamente para agarrar seguridad y fortaleza, y poder expresarse cada vez con más soltura. Pero todos sabemos que el duende es una energía prestada por Dios. Es una energía que se puede dar un día y al día siguiente no. Aparece y desaparece. Uno entra en una conexión con la música, sí, pero esa magia no es de uno, es prestada, por un poder superior. Una la acepta con responsabilidad, con humildad, y bondad. Uno lo que es un comunicador, porque a través del canto, de la palabra y también del gesto y el baile, uno termina comunicando un mensaje. Y el mío es: la música es la liberación del alma. Y como te sientas en tu alma, en tu espíritu, así cantarás y así te expresarás. Esa magia sale”.

Las pinturas de Vincent van Gogh hablan, se mueven... tienen vida. O al menos eso es lo que veremos en la primera película pintada a mano del mundo. El largometraje relata las razones por las que el genio postimpresionista se suicidó a los 37 años de un disparo mientras paseaba por el campo. Loving Vincent está dirigida por la artista polaca Dorota Kobiela y el cineasta Hugh Welchman, y cuenta con la producción de los estudios BreakThru Films y Trademark Films.

El argumento de la historia está basada en 800 cartas del pintor, la mayoría dirigida a su hermano Theo van Gogh. Los representantes del proyecto han explicado que la técnica de rodaje les tomó cuatro años desarrollarla; tuvieron que elaborar 65 mil marcos sobre mil óleos. “No podemos contar la verdad de Vincent sin sus pinturas, así que las revivimos”, señala el equipo de la cinta.

Se necesitaron 100 pintores. La mayoría trabaja en las ciudades polacas de Gdansk y Wroclaw, mientras que otros están en Atenas | Fotografía: theinspirationroom

Se imitaron más de 120 cuadros del artista con el propósito de potenciar el valor expresionista. En el tráiler se pueden apreciar algunos autorretratos y los detalles frenéticos, coloridos y sensoriales de sus obras más conocidas. Recientemente, el Instituto de Cine de Doha firmó un contrato para cofinanciar la distribución del trabajo. Loving Vincent será estrenada entre el 12 y 17 de junio durante el Festival Internacional de Cine de Animación Annecy 2017 en Francia.

Dato curioso: la música del film está compuesta por el británico Clint Mansell, nominado a los Globos de Oro por su trabajo en La fuente de la vida o Réquiem por un sueño.

Fotografía principal: columnm

El escritor estadounidense David Mamet, el francés Michel Houellebecq, los españoles Javier Marías y Joan Margarit y el polaco Adam Zagajewski figuran entre los 38 candidatos que optan al Premio Princesa de Asturias de las Letras 2017, que se fallará mañana jueves 8 de junio en Oviedo (norte de España).

De la relación de autores propuestos forman parte también el poeta cubano Roberto Fernández Retamar, el británico Tom Stoppard, el francés Emmanuel Carrere, el portugués Antonio Lobo Antunes y el dramaturgo español Juan Mayorga.

Estos nombres trascendieron al inicio de las deliberaciones del jurado, presidido por el director de la Real Academia Española de la Lengua, Darío Villanueva, que, al igual que otros miembros del tribunal, se mostró partidario de mirar de nuevo hacia la literatura hispanoamericana tras unos años de predominio de la anglosajona, reseñó Efe.

En este sentido se expresó también el ex secretario de Estado de Cultura Luis Alberto de Cuenca, que incidió en la posibilidad de "cambiar de panorama" para elegir entre una amplia relación de candidatos con incorporaciones "muy importantes" y en ausencias de habituales como el japonés Haruki Murakami.

Para el novelista Félix de Azúa, integrante por primera vez de un jurado renovado con la salida de miembros como Fernando Sánchez Dragó o Rosa Navarro, aunque la "avalancha" de premios a autores anglosajones -Richard Ford, John Banville y Philip Roth en las últimas cinco ediciones- sea "merecida" para la "mejor" narrativa del mundo, "a lo mejor habría que premiar a algún compatriota".

A juicio del escritor mexicano Juan Villoro, después de que los premios se universalizaran en 1999 tras circunscribirse hasta entonces al ámbito iberoamericano, el predominio de la lengua inglesa es "explicable" dado que el jurado es numeroso y se necesitan "autores de confluencia" aunque, advirtió, con la relación de candidatos existente sería "absurdo" equivocarse.

El de las Letras será el sexto de los Premios Princesa que se falle en esta XXXVII edición de los galardones tras los concedidos a William Kentridge (Artes), Les Luthiers (Comunicación y Humanidades), Hispanic Society of America (Cooperación Internacional), la selección de rugby de Nueva Zelanda (Deportes) y a la pensadora británica Karen Armstrong (Ciencias Sociales).

El acto de entrega de los Premios Princesa de Asturias, dotados con 50.000 euros (56.300 dólares) y la reproducción de una escultura diseñada por Joan Miró, se celebrará en octubre en el Teatro Campoamor de Oviedo, en una ceremonia presidida por los reyes.

Joaquín Cortés estrena su espectáculo Esencia

Joaquín Cortés ha estado sin bailar tres años en España y vuelve ahora con un nuevo espectáculo, Esencia. Está contento de estar en su país pero dolido con lo difícil que es "todo lo cultural". "Tendría que haberme ido fuera; me tratarían mejor. No lo entiendo, es todo surrealista", se queja.

"La Cultura es la hija pobre. ¿Por qué tanta gente como yo, que llenamos sitios de 10.000 asientos, luego España no tiene para pagarles? No quiero ser el malo de la película pero aquí solo interesa el fútbol, Ronaldo y Messi", asegura el artista en una entrevista con Efe.

Estrenó en Barcelona (España) a principios de mayo su nuevo espectáculo, quizá el más íntimo de los que ha producido, y actúa desde el día 8, hasta el 25, en Madrid, con un elenco de 40 artistas, entre ellos una docena larga de músicos.

La pieza, de una hora y cuarenta minutos, sigue en su línea de fusión del flamenco y la danza contemporánea y cuenta su historia, la de un niño de 12 años que quería ser bailaor para imitar a su tío y héroe, Cristóbal Reyes.

Se titula Esencia, detalla, porque "es el perfume de Cortés" y además porque ha querido rehuir de lo accesorio para concentrarse "en lo importante" y recordar con el público tres décadas de trabajo duro y "fundamental".

En los últimos tres años, los que llevaba sin actuar en España, no ha parado de hacerlo fuera, un trabajo que ha combinado con su participación en dos "talent show" de la televisión portuguesa e italiana, una experiencia que le ha encantado y que no dudaría en repetir.

"Me ha gustado mucho y la tele no me ha parecido pesada. El baile es muy sacrificado pero en cuanto no estás en eso lo echas mucho de menos. Vuelvo a actuar a España y la verdad es que no he tenido dudas acerca de cómo me recibiría el público. Eso sería falsa modestia", afirma.

Cortés (Córdoba, 1969) está "muy contento" con su carrera porque ha conseguido con su "solo y propio" esfuerzo que su nombre sea "una marca en el mundo", "un sello muy reconocible", el de "un pionero en la fusión", en la mezcla de distintos "lenguajes" de danza para sublimar el flamenco.

Aunque ocupó muchas páginas y horas de televisión con su relación con la modelo Naomi Campbell, Cortés huye de ese "circo": "Mi vida personal es mía; uno se gana el respeto demostrando que no entras en eso".

Está de vuelta de muchas cosas y no imagina dónde estará dentro de diez años, pero seguro que tendrá "las mismas inquietudes": "Conservo el niño que todos llevamos dentro y lo que me importa es todo lo que esté relacionado con el arte".

Ha sido siempre, reivindica, "un rebelde con causa" por eso si le ofrecieran dirigir, por ejemplo, una entidad como el Ballet Nacional de España (BNE) diría que no.

"Llegaría un señor con un traje para decirme lo que había que hacer y chocaríamos, aunque a ellos les vendría muy bien tenerme", explica, para a continuación añadir que le tendrían que venir a pedirle "el favor" de que aceptara y que, de hacerlo, "sería un bien para la cultura".

Le da mucha pereza, revela, "cada noticia de corrupción": "En este país no para de robar la gente y no pasa nada. Si les detienen van dos días a la cárcel... y qué pasa con ese 'dinero perdido", se pregunta.

"Si se invirtiera en cultura, en infraestructuras, en árboles... Madre mía, éste sería otro país", pronostica.

Le parece "lamentable" que "en Francia el IVA cultural esté en el 6 %, la media europea sea del 8 % y en España del 21 %, "porque eso que han dicho que bajaba, nada de nada. A lo mejor dentro de 20 años...", ironiza.

Se siente un gitano nacido en España, un cordobés, hijo adoptivo madrileño, pero no está de acuerdo con muchas de las cosas que pasan: "Me parece una vergüenza cómo están dirigiendo el país. Me considero artista y quiero vivir en una democracia, pero lo de aquí es surrealista".

El sentido ético de la obra del poeta Adam Zagajewski se vio reconocido con el Premio Princesa de Asturias de las Letras, un galardón que distingue por primera vez a la literatura polaca a través de un autor al que su oposición al régimen comunista le costó veinte años de exilio.

Zagajewski (1945), candidato al Nobel desde hace una década, fue premiado por una obra poética y memorialística que refleja también los quebrantos del exilio a través del cuidado por la imagen lírica, en una obra que el jurado del galardón sitúa como heredera de Rilke, Czeslaw Milosz y Antonio Machado.

Considerado un intelectual valiente, capaz de escapar del universo de las palabras para luchar por la libertad de sus compatriotas, la vida del autor de poemarios como Deseo o Tierra del fuego está vinculada al exilio desde su infancia, ya que nació en Lwów (actualmente, Lviv, en Ucrania), una ciudad que entonces pertenecía a Polonia.

Zagajewski se trasladó junto a su familia a la Silesia polaca primero y a Cracovia después, donde estudió Psicología y Filosofía en la Universidad Jagiellonia, en una ciudad donde se gestó la figura del poeta libertario y se convirtió en uno de los máximos exponentes de la llamada Generación del 68.

Bebió de la tradición de la poesía polaca y se adentró en el terreno de la reivindicación política al firmar varios manifiestos en los que se pedía más libertad, frente al control que imponía el Gobierno polaco, en la órbita soviética.

Tras ver prohibida su obra por el Gobierno comunista, se exilió en 1982 en Francia y EE.UU y no volvió a Polonia hasta 2002, varios años después de la caída del comunismo.

En las últimas décadas sus poemarios pasaron a ser más contemplativos para adentrarse en el terreno de lo biográfico y existencial, con obras como Solidaridad y soledad o Antenas.

"La poesía está en otra parte, más allá de las inmediatas luchas partidistas, e incluso más allá de la rebelión -aun la más justificada- contra la tiranía", afirmó entonces el poeta.

Su candidatura al Premio Princesa de Asturias fue propuesta por dos antiguos galardonados: John Banville (2014) y Richard Ford (2016).

Tras conocer el fallo del jurado, Zagajewski aseguró a Efe que sigue siendo un intelectual crítico, especialmente con el Gobierno de su país, aunque reconoce que ha dejado atrás la poesía reivindicativa para defender métodos de protesta más prácticos.

"Soy crítico con el Gobierno actual de Polonia y me parece que muchas de sus decisiones son un ataque contra la democracia, pero creo que en este momento la poesía ya no es la mejor arma para mostrar oposición: ahora lo más importante es salir a la calle y protestar pacíficamente", señaló.

Desde la ciudad de Cracovia, donde reside, el autor se mostró feliz por recibir un galardón procedente de España, "el reino de Cervantes" y un país "indispensable para entender Europa" y por el que confiesa sentir un profundo amor y del que admira en especial a los autores de la Generación del 98 y a García Lorca.

Zagajewski se une así a una relación de premiados de la que también forman parte escritores como Paul Auster, Claudio Magris, Arthur Miller, Doris Lessing, Günter Grass, Carlos Fuentes, Mario Vargas Llosa o Juan Rulfo.

El de las Letras ha sido el sexto premio Princesa que se falla en su XXXVII edición, tras los concedidos a William Kentridge (Artes), Les Luthiers (Comunicación y Humanidades), Hispanic Society of America (Cooperación Internacional), la selección de rugby de Nueva Zelanda (Deportes) y a Karen Armstrong (Ciencias Sociales).

El acto de entrega de los Premios Princesa de Asturias, dotados con 50.000 euros y la reproducción de una escultura diseñada por Joan Miró, se celebrará en octubre en Oviedo (norte), en una ceremonia presidida por los reyes. 

 

El barítono Gaspar Colón volvió a Japón para participar en el prestigioso festival de música clásica La Follé de Journeé, que se celebró del 4 al 6 del pasado mes de mayo. El venezolano se presentó con la New Japan Philarmonyc y con la Orquesta Sinfónica de Varsovia.

“El año pasado me invitaron a cantar con la Orquesta Filármonica de Osaka en el concierto de su 50 aniversario”, relata Colón. “Canté como solista en una obra de Bacalov. Después de eso, a los pocos meses el mismo director (Michiyoshi Inoue) me invitó a Tokyo, a este festival”, cuenta.

“Es un festival internacional en el que se hacen 800 conciertos en cosa de tres, cuatro días. Es importantísimo, van orquestas e intérpretes del mundo entero”, asegura Colón.

Colón interpretó la Novena Sinfonía de Beethoven con la Sinfónica de Varsovia, mientras que con la New Japan Philarmonyc volvió a presentarse con “Misa Tango”, pieza del compositor argentino Luis Bacalov. Así mismo, realizó un recital a piano en el que cantó temas latinoamericanos. “Eso es algo que yo siempre trato de hacer”, asegura.

Colón, interpretando a Gianni Schicchi en el 2015 | Fotografía: Gaspar Colón

“Siempre que hay la oportunidad de incluir repertorio latinoamericano lo hago donde sea, especialmente en Japón, para que conozcan las cosas nuestras”, comenta. El barítono incluyó piezas de María Elisa Escobar y Moisés Moleiro.

El recital a piano se realizó en una sala pequeña, de 500 personas, pero el concierto con la Orquesta de Varsovia se hizo en una sala para 5 mil asistentes. “Era realmente impresionante. La sala más grande en la que yo he cantado”, cuenta Colón. “Los tres conciertos se llenaron”, asegura.

Sobre como lo recibió el público japonés, Colón no tiene sino buenas palabras: “El público japonés es un público no tan efusivo como el  venezolano. Sin embargo, se notaba que estaban conmovidos y hasta rompieron un poquito su manera protocolar y aplaudían mientras escuchaban las piezas. Fue verdaderamente emocionante”.

En Caracas, tenía planeado participar en la temporada de la Zarzuela en el teatro de Chacao y en la Ópera Regata en el teatro Teresa Carreño pero ambos eventos están suspendidos por ahora. Por las circunstancias del país en estos momentos, están pospuestas. No sabemos hasta cuándo”, comenta.

Sin embargo, el cantante todavía tiene proyectos en Guatemala y Estados Unidos. Además de una nueva invitación para volver a Japón. “Me llamaron justamente ayer. Eso todavía no está detallado, pero es probable que vuelva en octubre a hacer otro concierto”, comenta. “La verdad es que me ha ido muy bien en Japón, como que les he gustado”, admite entre risas. 

Fotografía principal: Studios Scaramuzza

Falleció el escritor mexicano Antonio Sarabia

El escritor y poeta mexicano Antonio Sarabia falleció a los 72 años el pasado viernes en Lisboa, donde residía desde hacía varios años, informó el martes su editorial francesa.

"El escritor mexicano Antonio Sarabia falleció el viernes 2 de junio en su domicilio en Lisboa", anunció la editorial Métaillé.

El autor escribió principalmente Amarilis, sobre el gran dramaturgo del Siglo de Oro español, Lope de Vega.

Sarabia, que vivía en Europa desde 1981, se instaló en París antes de partir a Lisboa. Empezó a escribir tardíamente, a los 47 años, tras una carrera en el mundo publicitario.

Su última obra, No tienes perdón de Dios, es una novela negra escrita en un estilo poético, que describe México en la actualidad.

Otras de sus obras destacadas fueron El cielo a dentelladas, ambientada en la ciudad española de Sevilla en el siglo XVI, así como Los convidados del volcán, que se sumergía en el corazón de los grandes mitos fundadores de México.

La Casa de América Latina de la capital lusa le rendirá un último homenaje el próximo viernes, según la editorial francesa. El escritor "descansará junto a su amigo Antonio Tabucchi en el espacio de los escritores en el cementerio de Lisboa", añadió. 

Juan Goytisolo será enterrado donde soñó

El escritor español Juan Goytisolo, fallecido ayer en su domicilio de Marrakech, será enterrado esta tarde en una breve ceremonia en el llamado "cementerio marítimo" o "cementerio español" de Larache.

El cadáver del escritor español viaja desde las 6:30 de la mañana desde Marrakech hacia Larache, donde su entierro está previsto a las 16:00 horas.

Según fuentes de la Embajada española, que se encarga de gestionar el viaje y el entierro, el escritor español será sepultado con una breve ceremonia por expreso deseo de su familia, que querían que tuviera un carácter íntimo, y de hecho no se prevé presencia de autoridades marroquíes en el acto, aunque sí de numerosos periodistas.

El cementerio elegido para inhumar el cadáver es un camposanto en desuso desde hace varias décadas, conocido en la ciudad como "cementerio marino" (por su cercanía del Atlántico) o "cementerio español", aunque el que se usa al menos desde hace cincuenta años para la exigua comunidad española de Larache es otro diferente.

En ese "cementerio marino", el escritor José María Ridao, nombrado por la familia como su representante en el entierro, leerá un breve fragmento de una obra de Goytisolo, y a continuación tomará la palabra un representante diplomático español.

La principal compañía de Goytisolo en su última morada serán soldados españoles caídos en el curso de distintas batallas durante la época colonial (1912-56), pero entre ellos hay una tumba ilustre de alguien muy admirado por el autor de "Señas de identidad": el escritor francés Jean Genet.

Goytisolo vivió los últimos años de su vida en Larache, y si bien murió en París, pidió ser enterrado en el cementerio de Larache, donde quiso que su tumba tuviera la hechura de una lápida musulmana, mirando a La Meca, como la de algunos soldados marroquíes del Tercio de Regulares que combatieron en el lado español. 

Juan Goytisolo nació en Barcelona, España, el 5 de enero de 1931. No alcanzaba los diez años cuando le tocó vivir las penurias de la Guerra Civil, entre ellas, el haber perdido a su madre a los siete años por un bombardeo de la aviación italiana a la Ciudad Condal.

También fue un precoz literato: "Empecé a escribir como a los 8 ó 9 años. Al principio, escribía poemas; con 12, 14 años, cada verano escribía como 2 ó 3 novelas durante las vacaciones. Tenía una vocación de escritor muy clara. Pese a las dificultades de la época, empecé a leer la literatura que me interesaba gracias a la biblioteca de mi madre. Finalmente, escribí mi primera novela publicada, Juegos de manos (1954), a los 22 años", recordó en una entrevista con Sofía Tirados González. Cansado de hacer el saludo fascista, al que lo obligaban en el colegio de jesuitas en el que comenzó su formación académica, Goytisolo hizo la carrera de Derecho en la Universidad de Barcelona. Luego de publicar Juego de manos se autoexilió, en 1956, a Francia, donde trabajó como asesor literario en la editorial Gallimard. De allí pasó a Estados Unidos y finalmente a Marrakesh. Autor de más de cincuenta títulos, Goytisolo tampoco se puso límites a la hora de enfrentarse a los géneros literarios: hizo novelas, ensayos, literatura de viajes, cuentos y memorias, siempre desde el compromiso y la búsqueda de la libertad. "Lo que prefiero de ser escritor es la posibilidad de independencia (...). Respeto más a aquel que escribe lo que siente, lo que piensa y sin tener en cuenta que pueda chocar con los tabúes o con lo políticamente correcto. Un escritor debe tener la audacia de asumir su complejidad. Tener una conciencia clara de lo que es el hombre y de la capacidad de destrucción que lleva dentro", comentó en Guadalajara. Obras como Fin de fiesta, Señas de identidad, Juan sin tierra, Disidencias, Makbara, Paisajes después de una batalla, Coto vedado -donde habló abiertamente de su homosexualidad-, Duelo en el paraíso, Crónicas sarracinas, Carajicomedia y Telón de boca dan cuenta de un creador que se propuso atravesar fronteras literarias y, sobre todo, personales. Juan Goytisolo fue su propia definición de libertad: "Esto soy: castellano en Cataluña, afrancesado en España, español en Francia, latino en Norteamérica, nesrani en Marruecos y moro en todas partes, y no tardaría en volverme a consecuencia de mi nomadeo en ese raro espécimen de escritor no reivindicado por nadie, ajeno y reacio a agrupaciones y categorías". El buen apátrida...