Arte

Ai Weiwei presentó hoy en el Museo Hirshhorn de Washington su instalación Trace (Rastrear), sobre disidentes y activistas de derechos humanos. Incluye retratos realizados con piezas de Lego, entre los que figuran Edward Snowden y Chelsea Manning.

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Ai Weiwei presentó en el Museo Hirshhorn de Washington su instalación Trace (Rastrear)

Es la primera vez que el artista chino, residente en Berlín, ha podido viajar a Estados Unidos para asistir a la exhibición después de recuperar su pasaporte en 2015, informó Efe. Estuvo cuatro años sin el documento.

"Esta obra habla de la libertad de expresión. Esta gente pagó su amor a la libertad con su propia libertad", dijo Ai a NPR, la radio pública de Estados Unidos. "Desafortunadamente hay muchos prisioneros políticos en el mundo", agregó.

Explicó que comenzó a realizar las obras tomando prestadas piezas de Lego de su hijo. Son 1,2 millones en total en la instalación.

Trace reúne retratos de 176 de disidentes de todo el mundo. Entre ellos están también Martin Luther King Jr., Nelson Mandela y la premio Nobel de la Paz birmana Aung San Suu Kyi.

"Se puede hacer la vinculación directa entre esta obra y su propia detención en China y la imposibilidad de salir del país. Así que aquí está un artista que fue franco sobre una serie de temas que han sido muy sensibles en ese país, y que después fue arrestado", expresó Melissa Chiu, directora del museo, en un boletín.

Ai, de 58 años de edad, fue detenido durante 81 días por incitar a la subversión contra el Estado en 2011. Pasó un año en arresto domiciliario hasta que, en junio de 2012, se le permitió salir de casa, aunque no del país, por estar investigado por bigamia, pornografía e intercambio ilícito de divisas.

La exposición estará abierta al público hasta enero de 2018. 

 

Barcelona, Bilbao, Madrid y Sevilla son los escenarios elegidos por el estadounidense Dan Brown para situar Origen, la nueva historia protagonizada por el profesor de simbología e iconografía religiosa Robert Langdon, interpretado en el cine por Tom Hanks.

Tras Ángeles y demonios (2000), El código Da Vinci (2003), El símbolo perdido (2009) e Inferno (2013), la quinta novela protagonizada por Langdon será lanzada en todo el mundo el próximo 5 de octubre.

En Origen, Langdon recorrerá escenarios como el Monasterio de Montserrat o la Sagrada Familia en Barcelona; el museo Guggenheim, en Bilbao (norte), el Palacio Real de Madrid o la catedral de Sevilla (sur).

Como ya sucedió con París en El código Da Vinci, con Roma en Ángeles y demonios y con Florencia, en Inferno, los escenarios de las novelas de Dan Brown siempre han sido un elemento clave en sus tramas. “Siempre he considerado España una tierra de hermosas paradojas; un lugar poseedor de una rica tradición e historia que al mismo tiempo no deja de labrar el futuro en ciencia y tecnología”, explica el escritor en un comunicado de la editorial Planeta.

En Origen, Langdon acude al museo Guggenheim, en Bilbao, para asistir a un trascendental anuncio que cambiará la ciencia para siempre, adelantó la editorial

Para el artista plástico venezolano, Gregorio Siem, el universo está bajo constante cambio y evolución. Es por ello que en su próxima exposición Códigos variables, la cual será inaugurada el domingo 2 de julio en la Hacienda La Trinidad, presentará una serie de obras que el público podrá intervenir y transformar.

Lo que básicamente estoy trabajando en la exposición es el problema de la transformación de los códigos. Para mí en el Universo todo está codificado, y en la codificación se reflejan los cambios que suceden en la vida”, explica el artista.

Siem se propone sensibilizar al espectador hacia estos cambios a través de una producción de estructuras policromas. “En la exposición utilizo como forma básica el ADN y los códigos humanos”, explica sobre las piezas.  

Las obras de "Códigos variables" invitan a la interpretación

“Son obras que invitan al cambio. Son obras que invitan a jugar tanto con la forma como con los colores que tienen”, dice el artista. “Los colores usados responde más que todo un gusto estético. El significado se los puede dar quien quiera. Realmente no me fijo en que tengan un significado en particular. Creo que eso le corresponde a quien interactúa con la obra”, admite sobre sus intenciones.

El artista espera que los espectadores no sólo miren las obras sino que, de hecho, se atrevan a cambiarlas e intervenirlas por sí mismos. “En los jardines habrá dos obras que son de metal y podrán ser transformadas abiertamente por el público. Pero las que se encuentran en la sala son más delicadas, solo se pueden manipular con unos guantes especiales”, dice. “Es una obra muy inestable, caótica”, admite Siem.

La inauguración de Códigos Variables será el domingo 2 de julio a las 11:30 a.m. en el Secadero 3 de la Hacienda La Trinidad Parque Cultural, en alianza con Meraz-Aguilar Despacho Museográfico, y permanecerá en exhibición hasta el domingo 30 de julio del presente año. El horario es de martes a domingo de 12:00 m a 5:00 p.m. La entrada es libre.

Además, el público asistente podrá disfrutar del dúo de danza contemporánea Sarta de Cuentas, quienes abrirán la muestra con un performance alusivo a la temática trabajada por Siem en sus piezas.

El próximo 17 de noviembre serán anunciados los ganadores de los “Global Art Awards”, los premios internacionales para las artes visuales, en el Burj Khalifa, Armani Hotel Dubai. Y entre los nominados se encuentra la fotógrafa y artista venezolana María Fernanda Lairet gracias a su serie “Dubai-Lairet”.

Los Global Art Awards reconocen los logros de artistas de todo el mundo en numerosas categorías, que incluyen: pintura, arte de calle, fotografía, ilustración, arte digital, video, entre otras. Entre septiembre y octubre, serán anunciados los 100 exponentes que obtengan más votos a través de la página web del concurso.

La obra nominada de Lairet | Fotografía: Cortesía

María Fernanda Lairet realizó una exposición individual en el Miami Dade College a principios de año. Así mismo, dos de sus piezas estarán en exhibición en el aeropuerto de Sillicon Valley, en la ciudad de San José, California.

La artista también expone junto a 100 artistas venezolanos en la muestra “A Shining Constant in the Artistic Sky/Un Resplandor Constante en el Cielo del Arte” de la Galería de Arte La Florida, Caracas, en el marco del proyecto Imago Mundi de Luciano Benetton.

Asimismo, ha expuesto en Londres y Nueva York. A finales de año estará en Pinta Miami en el marco del Art Basel Show. Lairet se ha hecho una referencia en el arte digital y para conocer más sobre sus obras puedes buscarla en sus redes sociales. 

Fotografía principal: Edith Monge Silva 

Famosos aceptan reto de Lin-Manuel Miranda

La intérprete Gina Rodríguez, el actor Ben Stiller y el jugador de baloncesto Stephen Curry son algunos de los famosos que han cantado en un reto benéfico organizado por Lin-Manuel Miranda para ganar entradas para el estreno en Los Ángeles de su exitoso musical Hamilton

El cantante y compositor de raíces puertorriqueñas lanzó en internet un concurso, que durará hasta el 31 de julio, en el que insta a sus fans a interpretar algún fragmento de Hamilton y subirlo a la red si quieren llevarse dos entradas para la función inaugural del musical en Los Ángeles, que tendrá lugar el 16 de agosto. 

Asimismo, los concursantes deben donar al menos 10 dólares que irán a parar a la coalición de apoyo a los inmigrantes We Get The Job Done. 

Bajo la etiqueta en Twitter e Instagram #Ham4All, el reto alcanzó una gran popularidad en las últimas horas y sedujo a muchas celebridades que se animaron a colgar en internet sus propias versiones de Hamilton

Entre ellas figuraron la estrella de la NBA Stephen Curry, las actrices latinas Gina Rodríguez y Rita Moreno y el actor Ben Stiller. 

El intérprete Rainn Wilson, la productora y guionista Shonda Rhimes, las cantantes Rachelle Ann Go y Kelly Clarkson, el actor Ben Barnes y el músico "Weird Al" Yankovic también se apuntaron al reto benéfico de Miranda. 

Tras su triunfal paso por Broadway, donde se llevó once premios Tony, "Hamilton" se encuentra de gira por Estados Unidos para llevar su espectáculo a ciudades como San Francisco, Los Ángeles y Seattle.

Anne Hidalgo, alcaldesa de París, recibió un proyecto para crear un nuevo museo de arte contemporáneo y que tiene previsto abrir sus puertas en 2019. La propuesta está firmada por el empresario François Pinault, dueño de Kering, conglomerado que maneja marcas como Gucci, Balenciaga, Alexander McQueen y Puma, y Tadao Ando, arquitecto ganador del Premio Pritzker 1995.

El museo, que incluirá la colección privada de Pinault valuada en más de 1.2 billones de dólares, será instalado en la antigua sede de la Bolsa de Comercio, a pocos metros del Museo del Louvre y del Centro Pompidou. El recinto será el refugió de más de 3500 piezas que van desde artistas como Mark Rothko hasta Damien Hirst. Ando construirá un cilindro central de cemento armado de 9 metros de altura, 29 metros de diámetro y 50 centímetros de grosor, y la única exigencia de Pinault es diseñar un auditorio para 300 personas con el propósito de difundir las artes visuales, musicales y teatrales.

François Pinault, su hijo François-Henri Pinault y la alcaldesa de París, Anne Hidalgo | Fotografía: guim

Según la propuesta, el edificio será alquilado por la Fundación Pinault durante 50 años. En total, el museo tendrá 13 mil metros cuadrados repartidos en cinco niveles y podrá recibir hasta 2000 visitantes a la vez. Cabe destacar que el heredero de Pinault, el empresario François Henri, está casado con la actriz mexicana nominada al Óscar, Salma Hayek.

Fotografía principal: forbes

Supuesta hija de Dalí: "No quiero su patrimonio"

“Es una gran victoria, pero todavía queda la más grande y estoy segura que llegará”, ha dicho Pilar Abel Martínez, una catalana de 62 años, que asegura a la agencia de noticias EFE ser la hija del pintor catalán Salvador Dalí, fallecido en 1989. Y ella está decidida a probarlo.

El primer paso acaba de darse luego de que una jueza española ordenara la exhumación de los restos del genio surrealista. Lo demás será cuestión de análisis. Martínez, quien durante años se ha dedicado  a la videncia, está más que decidida a probar la historia que le contó su abuela: que fue concebida mientras su madre trabajaba como sirvienta para unos amigos de Dalí en el enclave costero de Port-Lligat (Cadaqués), donde el genio pasaba largas temporadas.

"Es una gran victoria, pero todavía queda la más grande y estoy segura que llegará. Sería un respiro que no te puedes imaginar, por fin sabría quién soy realmente y sería reconocida. Yo no quiero su patrimonio, si llega vale, pero es lo último que quiero. Primero quiero mi identidad", explica Martínez.

Tenía siete u ocho años cuando su abuela se lo contó. "Me cogió y me dijo: 'yo sé que tú no eres la hija de mi hijo, que tu padre es un gran pintor, pero eso no hace que yo te quiera menos'. Y me dijo el nombre, Dalí. Pero lo mantuve callado durante mucho tiempo porque había problemas en mi casa, cosas de pareja. Supongo que era por esto porque si mi abuela lo sabía, imagino que le habría dicho algo a mi padre", ha hecho recuento ella, que también increpó a su madre.

"-En 2007 le pregunté: '¿Tú estabas con Dalí, mi padre es Dalí?'. Y ella me dijo: 'Sí, y mira que era feo ese hombre, aunque tenía su encanto. Haz lo que quieras con esto, yo no me tiraré piedras encima de mi tumba', esas fueron sus palabras. (...) Ella no cuenta demasiado de la relación, casi nada, pero me anima a que siga haciendo esto".

 

Polonia celebra a Joseph Conrad

“Joseph Conrad, el último visitante del infierno”. Así bautizó el profesor Ricardo Ramírez Requena su ponencia acerca del escritor polcao Josepgh Conrad, que ofreció el martes 20 de junio en la Librería Lugar Común de Las Mercedes. Un texto que exponemos íntegro a continuación:

Józef Teodor Konrad Nałęcz-Korzeniowski es el resultado de una época que cimentó las bases de mucho de lo que nosotros conocemos como globalización. Nacido en Polonia, fue marino durante décadas, frecuentando el planeta entero en sus navegaciones. El polaco y el francés resultaron las lenguas más comunes para nuestro escritor. Es luego de su retiro en Inglaterra, en que adopta el inglés como lengua literaria. Conrad es uno de sus casos extraños del siglo XX: como Nabokov, adoptó una lengua foránea, e hizo con ellas maravillas. Son varios los casos a lo largo del siglo pasado en que esto ocurrió: la mutación expresiva en una lengua diferente a la nativa. Podemos pensar en el Joseph Brodsky ensayista, por ejemplo, como uno de tantos ejemplos. Pero el caso de Conrad es más que curioso. Solo con Nabokov podemos pensar en un paralelo, destacando sobremanera en un aspecto: la capacidad de gestar una referencia escritural sin igual en el mundo contemporáneo: lo conradiano, lo nabokoviano, son hoy un lugar común narrativo.

Los padres de Conrad sufrieron el exilio; su padre, trabajos forzados en Siberia por sus actividades en pos de la independencia polaca; su madre, muere de tuberculosis en circunstancias semejantes. Huérfano a temprana edad, un tío se encargaría de su crianza. A los 17 años se enrola como marino, y como marino vivirá hasta su retiro en el sur de Inglaterra junto a su esposa, dedicándose plenamente a la escritura, y la edición, desde 1894, en que publica La locura de Almayer, su primera novela.

El lenguaje de Conrad es un lenguaje hecho para varias páginas, que necesita desplegarse, como en Proust, James o Faulkner, pero con una elegancia y dureza únicas. Su despliegue del inglés es extraño y singular. Quizás con alguna semejanza con el inglés de Henry James, en sus primeras obras inglesas; luego, podemos leer su huella en otros autores como el colombiano Álvaro Mutis. Hablamos de un escritor que supo trabajar la realidad, anterior a su secuestro por el periodismo, o a su consagración como meta en términos escriturales a partir de autores como Hemingway.

El mundo de Conrad es un mundo en donde dos elementos coinciden en los albores de la modernidad: la conciencia trágica, la presencia de lo trágico entre nosotros en un tiempo en donde lo sagrado ha comenzado a desaparecer desde la Revolución Francesa, y que encuentra un lugar siempre oscuro pero luminoso en cada uno de sus libros: Victoria, Nostromo, Lord Jim, son algunas de sus obras más emblemáticas e inolvidables, y que permanecen en el tiempo como un espacio narrativo en donde abrevar siempre. El segundo elemento, lo encontramos en particular en su obra maestra, El corazón de las tinieblas (su adaptación cinematográfica, su versión, Apocalipsis Now, de Francis Ford Coppolla, hace honor a sus elementos simbólicos más destacados, como la lectura que hizo T.S.Eliot de la obra, entre otros referentes emblemáticos). El corazón de las tinieblas es, quizás, el último descenso del hombre occidental a los infiernos. Por lo menos en términos arquetipales, siguiendo la larga línea que sale de Homero, Virgilio, Dante y llega hasta Melville y unos pocos más. Pocas obras de Conrad son más recordadas. Y no es para menos: hablamos de una obra inolvidable en su construcción llena de oscuridades, en esa visita del hombre occidental a África, con sus taras colonialistas, la presencia de personajes como Marlowe y Kurtz, su incapacidad de reconocer lo evidente de la naturaleza, y ante todo, con su capacidad de revelarnos el horror. Ese horror que a partir de la II Guerra Mundial parece haber mutado en un silencio del que no hemos salido todavía, ausente de lo sagrado y de lo infernal, indiferente a ello y por tanto, causante de muchas de nuestras caídas más constantes.

 Esas que, como Sísifo, continuamos emulando.”

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