la romantica FM

 

Banner Landscape 2

Arte

La hijastra de Pablo Picasso abrirá un nuevo museo dedicado al pintor en la localidad francesa de Aix-en-Provence. Catherine Hutin-Blay es la hija del primer matrimonio de Jacqueline Roque, quien se casó con el español en 1961. Durante los 11 años que pasaron juntos, Picasso dibujó más de 400 retratos de Jacqueline, mucho más que para cualquiera de sus otras amantes. 

El Musée Jacqueline et Pablo Picasso podría albergar alrededor de dos mil obras (mil pinturas y mil esculturas, fotografías, cerámicas e ilustraciones) pertenecientes a las etapas tardías del artista y que le fueron heredadas tras el suicidio de su madre en 1986. Catherine también es heredera del castillo de Vauvenargues, en donde la pareja yace enterrada.  

Imagen del edificio que podría convertirse en el Museo Jacqueline y Pablo Picasso

Catherine se encuentra en negociaciones con el Ayuntamiento de la ciudad para albergar el museo en un convento de 4.600 metros cuadrados, ubicado en la Plaza de los Predicadores de la ciudad. Catherine podría hacerse con el espacio por una suma de 11,5 millones de euros. El Ayuntamiento de la ciudad francesa aspira a que 500.000 visitantes pasen anualmente por este centro, que debería llamarse Museo Jacqueline y Pablo Picasso.

Sin embargo, Catherine dice que todavía no se puede asegurar nada. “Que nadie crea que ya está hecho. Tengo un proyecto, pero si despierta demasiada animosidad o si molesta, me iré con él a otro lugar”, advirtió en julio al diario La Provence.

Vendió zarcillos, collares y pulseras en una joyería, pero lo odiaba. Trabajó como vendedor de encajes en la empresa de su padre, pero igual lo detestaba. Luego estudió ingeniería en la Universidad Simón Bolívar, y terminó huyendo de ella. Solo en el teatro, dice, ha logrado hallar refugio. No importa que a ratos se sienta incómodo. Sobre las tablas, Aitor Aguirre se ha hecho un nombre como actor. Y ahora se somete a un nuevo reto: dirigir una de las piezas del Festival de Jóvenes Directores del Trasnocho Cultural, donde el viernes 9 de febrero estrena Modo avión, escrita por Luis Andrés Gómes.

-Si uno busca su nombre en Google, aparece el futbolista español…

-Ese nombre es muy común en España. Aitor Aguirre es un nombre vasco. Allá este nombre es como Juan o Pedro, acá. Por eso es muy común que allá haya un jugador que se llame Aitor Aguirre.

-Ya que no aparece su historia en Google, aprovechemos para que la cuente….

-Nací el 20 de marzo de 1984 en Caracas. Primero estudié Ingeniería de Computación en la Universidad Simón Bolívar, porque era bueno en matemáticas y asumí que debía estudiar esa carrera, pero me fue muy mal. Inicié bien, pero cuando empecé a ver la carrera en sí... me fue mal. No me gustaba para nada. Paralelamente, yo hacía teatro. Comencé en el colegio, luego pasé a la Hermandad Gallega. Era en lo único en lo que solía ser constante, mientras que en lo demás no me hallaba. Entonces decidí dejar la carrera y estudiar teatro en el Iudet, lo que ahora es la Universidad de las artes (Unearte). Te podrás imaginar lo que fue eso en mi casa, cuando dije que no iba a ser ingeniero y que me iba a dedicar al teatro. Aunque ya mi familia se lo veía venir, un poquito porque se notaba mi desánimo en cuanto a la ingeniería. Luego presenté en la Universidad Central de Venezuela (UCV), quedé y empecé a estudiar Artes. Todavía no me he graduado. Me quedé en el síndrome “todo menos tesis”. Estoy en eso, porque comencé a trabajar, trabajar y trabajar, y no he parado.

-¿Cómo fue que llegó al teatro?

-Empecé a hacer teatro en el colegio de la mano de un señor que se llama José Luis Arceo.  Después me gradué en el colegio y él hacía teatro en la Hermandad Gallega, y me reclutó. Allí estuve muchos años y empecé a hacer cursos. Yo soy una persona que se deja fluir mucho. No fue que un día decidí: “Voy a hacer teatro”, y me fui a buscarlo como un demente, no. El río me fue llevando de alguna manera, fluí un poco, y terminé haciendo teatro. O sea que si me lo preguntas…. No sé cómo llegué, pero llegué. Y seguí en ese mismo caudal, porque en los otros no fluía.

-El asunto es que se ha ido labrando usted un nombre sobre todo como actor de teatro… ¿Qué es para usted el teatro?

-Es un lugar donde me siento cómodo muchas veces. Otras veces me siento incómodo. Es un lugar ingrato también, pero a la vez muy grato. Es muy paradójico, porque el teatro te lo puede dar todo, pero también te lo puede quitar todo. He tenido muchas satisfacciones y muchísimas insatisfacciones. Pero es el lugar donde me encontré de alguna manera. Es la actividad, el oficio, al que me dedico, y es donde realmente siento que soy útil o que tengo algo para dar. Cuando estudiaba ingeniería, sabía que no iba a servir para nada.

-Dígame una anécdota buena y una mala que le haya dejado el teatro…

-De los momentos buenos, recuerdo la primera vez que me gané un premio. Eso fue muy importante para mí. Fue uno de esos momentos en los que me dije: “Por aquí es, soy bueno en esto”. Que te reconozcan tu trabajo, es bonito. Esos son momentos especiales, pero tampoco hay que creérselo mucho, porque es un arma de doble filo. ¿Una anécdota negativa? –se ríe- Me caí mientras actuaba en una función, perdí un diente, y ahora tengo un diente falso. Estas situaciones te hacen reflexionar, porque ahí te das cuenta de que nos falta mucho por crecer, porque aunque nuestro trabajo sea reconocido y retribuido, por ejemplo, no contamos con un seguro o con una jubilación.

-Su nombre está en el Festival de Jóvenes Directores. ¿Es en realidad la primera vez que dirige?

-Después de pertenecer al grupo teatral de la Hermandad, formamos Trampañán. Hoy yo soy el director. En los últimos años hemos hecho un show de improvisación que armamos entre todos y lo mostramos en el club. Un show del cual me siento muy contento. Aunque esa labor la veo más como coordinación, porque es como armar el espectáculo y la estructura. Como se trata de un show de improvisación, no hay una dirección tan marcada. También hice dirección en la universidad, pero profesionalmente esta es mi primera vez.

 -Dirige usted la pieza Modo avión, de Luis Andrés Gómez. ¿En verdad usted la eligió o la eligieron por usted?

-Esa pieza me la dio Orlando Arocha. Yo estaba haciendo la obra Al pie de la Virgen con él, en La Caja de Fósforos. Era mi primer trabajo. La obra me la dio a mí y a Ángel Valdivieso, uno de los concursantes de la pasada edición del Festival de Jóvenes Directores, para que ambos organizáramos una lectura dramatizada en el Club House, que es una suerte de taller de discusiones. Pero eso nunca se dio. La obra es una maravilla, porque tiene muchísimas cosas contemporáneas con las que me siento identificado. El personaje principal, por ejemplo, es como un alter ego de mi persona. Y como este año cambiaron las normas del Festival de Jóvenes Directores, y aumentaron la edad de los participantes, me pude inscribir. Orlando me puso en contacto con Luis Andrés (el escritor de la pieza) y él quedó encantadísimo. Ha tratado de montarla en España y no ha podido. Es una obra que, dice él, ha creado por satisfacción mas no por obligación. Digamos entonces que la obra me eligió, yo la elegí, y ambos fluimos…

-¿Qué fue exactamente lo que le llamó la atención de Modo avión?

-Ahora me pregunto por qué decidí asumirla… Es un tema muy contemporáneo: habla acerca de cómo la gente se comunica a través de las redes sociales. Me parece que es algo de lo que hay que hablar, de si es malo o bueno. Es algo que está tan presente en nuestras vidas, las redes sociales, la tecnología. Más allá de criticar, de si está bien o mal, es algo que está presente. Y el teatro tiene que hablar de nosotros y, por qué no, de la actualidad. Por ejemplo: el tema de la interacción que tenemos con los celulares. Son temas de los que hay que hablar. Me parecen interesantes. Yo me relaciono muchísimo con el personaje principal, porque tiene problemas al no saber vincularse más allá de lo personal en las redes sociales. No sabe cómo entrarle a ese mundo.

-Ha dicho usted: “ Vívimos constantemente conectados y alumbrados por nuestras pantallas cuando en realidad estamos cada vez más desconectados  y en la penumbra como sociedad.”

-Fíjate que esa frase se puede tomar como una crítica directa a la tecnología y yo no creo que sea tan así. Yo creo que el problema no es la tecnología, no son las pantallas, sino nosotros. Al final, eso es un reflejo de lo que somos. Las redes sociales están hechas para que las personas se vinculen. El teléfono debería ser algo que nos acerque. Pero somos nosotros los que no nos sabemos vincular.

-Tras las protestas del año pasado, muchos actores, dramaturgos y directores dijeron que “el teatro es una forma de resistir”. ¿Está usted de acuerdo?

-Hoy en día todo lo que hagas en este país es una forma de resistir. Si tú te decidiste quedar, y estás trabajando en una oficina o vendiendo empanadas, es una forma de resistir. Aquí solamente con quedarse y tener las ganas de continuar, ya estás resistiendo. Aquí todo lo que decidas hacer, es una proeza. Hasta conseguir efectivo es una proeza… Aquí todo lo que decidas hacer es admirable. Y es una forma de resistir. Hoy el país está en contra de uno.

-¿Es de los que cree que el teatro puede cambiar la historia?

-No, no lo creo. De alguna manera, nosotros los teatreros vivimos con eso, pero estoy convencido de que no es así. Hoy te digo que es horrible y que no quisiera dirigir, pero me vas a ver dentro de 5 años. Es como que si me preguntaras cómo me siento mejor, ¿actuando o dirigiendo? Yo te diría un millón de veces que actuando. Y por eso seguramente voy a seguir dirigiendo. Intuyo que tiene que ver con eso. Es como que yo estoy convencido de que no cambia la historia, pero a lo mejor lo hacemos por eso... para intentarlo, pero sé que no va a ser…

-¿Qué viene después de Modo avión?

-Viene una obra en la que voy a actuar después de que se termine el festival. La obra se llamaba Mega muerte, pero la autora le cambió el nombre. Es una pieza que se presentará en la Sala Plural de Trasnocho Cultural, y que dirigirá Ana Melo.

El Museo Picasso de Barcelona presentará en mayo una gran exposición “La cocina de Picasso” que contará con más de 200 obras, procedentes de colecciones públicas y privadas de distintos países. Evento que estará acompañado de una agenda llena de actividades que contará con la colaboración del cocinero Ferran Adrià.

La Cocina de Picasso estará abierta al público entre mayo y finales de septiembre; según el director Emmanuel Guigon, “establecerá un diálogo entre el proceso creativo de Picasso y la creación culinaria contemporánea”.

Uno de los aspectos que aborda la exposición es “la importancia de los restaurantes como punto de encuentro de las vanguardias, desde el barcelonés, donde se reunían los bohemios de la época y la pandilla de Picasso”.

También se presentarán los restaurantes de míticos de la vida del pintor, como el famoso Le Catalán, cerca de su taller de la calle Grands- Augustins, en el que Picasso iba a comer con sus amigos.

Los bodegones, que Picasso pintó durante toda su vida, siguen el pulso del artista y el contexto histórico, como la tomatera del taller de Grands- Augustins que aparece en un cuadro.

Muchas esculturas están hechas a partir de instrumentos de cocina a través de la técnica del ensamblado.

Guigon  enfatizó que la cocina está presente en todos los escritos poéticos, que el museo irá publicando en catalán y español, en los que habla de la cocina, con la creación y con el erotismo.

Pero, ¿cómo será el recorrido expositivo? Se estructurá en capítulos, como la cocina catalana o la cocina cubista, apartado en el que se exhibirá el famoso vaso cubista de absenta, el manifiesto de la cocina cubista o el cuadro principal que Picasso hizo sobre “Le déjeuner sur l’herbe” de Manet.

También habrá talleres y visitas olfativas, la exposición se extenderá por la ciudad con menús picassianos en restaurantes de Barcelona, París y Estrasburgo, ciudades que acogerán una versión reducida de esta muestra.

Bajo el título “Picasso descubre París”, entre septiembre y enero 2019, el Museo Picasso presentará piezas impresionantes y simbólicas del Museo de Orsay de París. Las obras se seleccionaron a partir de una crítica de Felicien Fagus, publicada en la Revue Blanche el 15 de julio de 1901 con motivo de la exposición “Picasso e Iturrino”.

“Sabartés por Picasso por Sabartés” será la exposición que cerrará la temporada, coincidiendo con los 50 años de la muerte del poeta español, Jamie Sabartés, secretario del pintor malagueño.

El director Guigon seguirá trabajando con el Museo Reina Sofía y el Museo Picasso de París, la memoria oral de Picasso, para reunir los testimonios visuales y sonoros de los protagonistas de la vida del artista.

 

centrado
La Cocina de Picasso

 

 

 

 

Jorge Volpi, el escritor mexicano, de 49 años, fue galardonado el miércoles 31 de enero con el Premio Alfaguara 2018 por la obra Una novela criminal, anunció el grupo editorial Penguin Random House en Madrid, España.

Una novela que, según el propio Volpi, tiene mucho de periodismo, pues está basada en el secuestro durante ocho años de Florence Casses, ocurrido entre México y Francia en 2005, y por el cual fue inculpado una pareja.

"Hubo un enfrentamiento diplomático entre México y Francia, entre los presidentes Felipe Calderón y Nicolas Sarkozy. Las presiones de Sarkozy condujeron a la liberación de Florence Cassez pero eso no impidió que Israel Vallarta lleve 11 años en la cárcel sin sentencia de primera en instancia", ha dicho a El País el propio Volpi, quien se ha hecho merecedor de 175.000 dólares y una escultura del artista Martín Chirino.

El jurado, presidido por el escritor Fernando Savater, ha estado compuesto por los también escritores Mathias Enard y Sergio del Molino, la directora de cine Claudia Llosa, el director de Librerías Gandhi de México, Emilio Achar; y Pilar Reyes (con voz pero sin voto), directora editorial de Alfaguara; quienes han concluido que Una novela criminal es "un fascinante relato sin ficción del caso Cassez-Vallarta".

"Rompiendo con todas las convenciones del género, el autor coloca al lector y a la realidad frente a frente, sin intermediarios. En esta historia, el narrador es tan solo el ojo que se pasea sobre los hechos y los ordena. Su mirada es la pregunta, aquí no hay respuestas, solo la perplejidad de lo real", ha agregado el jurado. 

Una novela criminal, apunta además el jurado, forma parte de un "género muy particular, al que pertenecen novelas como A sangre fría, de Truman Capote; La canción del verdugo, de Norman Mailer, y ejemplos más recientes como los libros de Javier Cercas o Emmanuel Carrère, que utilizan los recursos y los medios de narrar propios de la novela tradicional para contar hechos ciertos, y donde el margen de la imaginación consiste a veces en llenar esos intersticios que no quedan claros".

En esta convocatoria al Alfaguara se recibieron 580 manuscritos, de los que 261 fueron remitidos desde España, 88 desde Argentina, 62 desde México, 69 desde Colombia, 45 desde Estados Unidos, 21 desde Chile, 22 desde Perú y 12 desde Uruguay.

Aunque estudió Publicidad, Alexis Márquez asegura que nunca se identificó con la carrera y por eso dejó todo para ir a hacer lo que realmente le apasionaba: el teatro.

En el universo teatral se ha desempeñado, a sus 30 años, como actor, director, diseñador y dramaturgo. En 2013, por ejemplo, creó la agrupación Proyectos en Ebullición junto con Gonzalo Irigoyen Álvarez. Y en la actualidad participa en el Festival de Jóvenes Directores con la pieza Un corrido muy mentado, del autor venezolano Javier Moreno, que cuenta la historia de Antonieta Sánchez, una madre soltera que ha sacado adelante la vida de su hijo Odulio, un joven que se ha convertido en un delincuente y un sicario con tan solo 16 años.

Una noche, Odulio irrumpe a las puertas de su casa, abaleado y ensangrentado. Desde ese momento, la vida de Antonieta no será la misma, así como tampoco la de Benigno Robles, un fiscal del Ministerio Público, quien cambió sus prioridades el día que su única hija fue alcanzada por una bala y la dejó parapléjica. Él siguió de cerca el prontuario de Odulio, quien estaba implicado en el incidente de su hija.

Benigno llega al hospital con la finalidad de ser testigo de la agonía del delincuente y encontrar un poco de justicia al develar a Antonieta los crímenes que Odulio había cometido con el propósito de destrozar la imagen que ella tenía de su único hijo.

 -¿Cómo llegó al teatro?

-Desde muy pequeño me han gustado las artes. Una vez, en un acto del colegio, participé en una obra y desde ese momento me di cuenta de que me quería dedicar por el resto de mi vida a este oficio. Escribir, estar en un escenario, contar historias... me llena de tal manera que quiero que me acompañe por el resto de mi vida. 

-¿Qué es para usted el teatro?

-Es una de las artes que tiene el poder de transformar al público, porque es un fenómeno que ocurre al instante y está lleno de vida. Si tu mensaje está bien dirigido llega de inmediato a las personas. El teatro es tan potente, tan sanador, tan catártico, que es maravilloso.

 -En 2017 ganó el Premio Municipal César Rengifo. ¿Qué significó eso para usted?

-Fue en 2017 y lo gané por presentar el mejor vestuario de la obra en la que actué: El motor, de Rómulo Gallegos. Fue una obra de época que presentamos en 2016 y el siguiente año. Es la historia de un hombre adelantado a su época, que tiene sueños por cumplir, pero, por desgracia, en el lugar donde vive no existen las herramientas  para que él los haga realidad. Es por ello que se enfrenta a una diatriba de tener que emigrar y realizar sus metas en otro lugar. Este texto es muy pertinente por nuestra realidad, a pesar de que fue escrito en 1912. Montamos esa obra en el grupo y, como a mí me encanta diseñar, me encargué de realizar todo el vestuario, ya que me permitiría expandir mis conocimientos y seguir adquiriendo experiencia. No me esperaba el premio. Sin embargo, fue todo un éxito porque a pesar de no tener tanto tiempo (4 o 5 años) en las tablas, me gané un reconocimiento por mi gran esfuerzo.

-Ahora vemos su nombre en el Festival de Jóvenes Directores .¿Es en realidad la primera pieza que dirige?

-Mi dirección formal fue en 2013, con una obra que yo escribí llamada Las lágrimas no se sueltan solas. Sin embargo, no fue la única pieza que hice. Los monólogos de Ernesto Caballero, para una edición del Crea Joven. se suman a la lista. También una pieza llamada Cicuta, escrita por mí, que aborda el tema de la eutanasia. En la lista están igualmente la obra Desaparecidos y Último piso en Babilonia, de Xiomara Moreno, que consistía en las falsas creencias de un profeta que te puede salvar pero realmente la salvación está en ti mismo. Y, bueno, ahora estoy con Un corrido muy mentado, de Javier Moreno.

-¿Usted eligió la pieza o la eligieron por usted?

-Ella me eligió, porque yo cursé un taller de dramaturgia en el que Javier Moreno era uno de mis profesores. En una de las clases, él habló de esa piezas y el tema me inquietó de inmediato. Se la pedí a Javier, la leí y le dije: "Tengo que montar esa obra". Es un texto maravilloso, porque tiene muchas capas y el espectador puede afrontarse a ella desde distintos puntos de vista, pues habla de la familia, la justicia, y cómo se comportan las distintas clases sociales.

 ¿Qué fue exactamente lo que llamó la atención de Un corrido muy mentado?

-Lo que más me llamó la atención fue el nivel de tolerancia de Antonieta Sánchez hacia su hijo, es decir, hasta qué punto el amor de madre se convierte en complicidad.

-La delincuencia juvenil es un tema que está puesto sobre la mesa...

-La delincuencia es un coctel de muchos elementos. Sin embargo, la única forma de combatirlo es a través de los valores que se inculcan desde el hogar. De la enseñanza que los padres transfieren a los hijos sobre lo bueno, lo malo y el respeto a sí mismo y a los demás. Sin embargo, en medio de la ignorancia de Antonieta, aprendió la astucia, una habilidad que implicaba a pasar por encima de los demás; un hecho que se debe evitar para erradicar la violencia juvenil. 

-¿Cree que el teatro pueda cambiar la historia?

-Más que cambiar la historia, el teatro puede cambiar a un individuo. A veces es más importante y más efectivo, porque si tú influyes positivamente en una persona, si logras que el mensaje llegue, esta a su vez se transforma y va a ser un ente multiplicador. El teatro no cambia al mundo, pero sí puede ser capaz de cambiar al individuo. Y es la parte primordial para cambiar la historia.

 ¿Con qué tipo de personaje se identifica?

-Me identifico con esos personajes que entran en conflictos con sus creencias. Independientemente de si son buenos o malos, me atrapan porque se ven enfrentados al mundo. A veces puede ser bueno o malo. Aunque si lo ponemos en blanco y negro. Me gustan más los villanos y los malos, porque te permiten explorar un área de la humanidad que todos tenemos, porque cada individuo tiene lados oscuros y esa parte servicial no te permite estar en contacto fea. Y por eso se usan las tablas para exponer esos sentimientos ocultos.

 

 

centrado
[/photo_panel]

 

  

Las teorías de Aby Warburg cobran vida en el Espacio Monitor del Centro de Arte Los Galpones gracias al seminario Warburg escenificado: imagen y palabra, que empieza hoy a las 4 de la tarde y culmina el próximo jueves 15 de febrero.

El seminario consta de ocho ponencias que pretenden contextualizar en el arte venezolano el trabajo investigativo de Warburg, así mismo se abordarán sus ideas desde distintas disciplinas como la filosofía y el psicoanálisis.

La actividad está a cargo de Rodrigo Figueroa, coordinador de programación del Centro de Arte Los Galpones; Alí González, artista e investigador, y Gerardo Rojas, artista, arquitecto y docente de la Facultad de arquitectura en la Universidad Central de Venezuela.

Retrato de Aby Warburg

“Estamos tratando de suplir un poco el ritmo que había en Venezuela, desde hace varias décadas, en la relación que había entre museo e investigación y que fue de muy alta calidad en el país”, explica González. “La idea es que eso no se pierda y que se siga manteniendo el mismo interés por todos estos temas novedosos, que están volviéndose a ver en los principales museos del mundo. Es algo muy modesto lo que estamos haciendo comparado con ellos pero la intención es mantener esa llama”, agrega.

“Tener a todos estos profesores, con las dificultades de hoy, centrados en estas ponencias que son básicamente colaborativas y poder presentarlas es algo de lo que nos sentimos muy gratos, es algo de bastante valor”, asegura a su vez, Rojas.

Junto a las ponencias, se podrá visitar una muestra todos los días del evento a partir de las 2 pm, que está conformada por un conjunto de imágenes basadas en la investigación emprendida por Warburg. Así mismo, habrá una serie de videos y películas realizada por el artista y docente Iván Candeo, a partir de las investigaciones del teórico francés Phillippe-Alain Michaud.

La visión innovadora de Warburg

Aby Warburg fue un investigador de arte alemán conocido por su visión renovadora de la historia del arte y por sus métodos multidisciplinarios. "Él da unos giros muy importantes entre ellos, su tesis sobre Botticelli”, explica Rojas.

Una de sus obras más importantes fue el Atlas Mnemosyne, en el que a través de montajes de imágenes pretendía reunir la memoria colectiva del arte europeo. “Él empieza a conseguir ciertos patrones en las culturas a través de las diferentes épocas y temporadas y a generar unas ciertas posibilidades de cómo entender la manifestaciones del humano más allá de las culturas”, opina Rojas.

“Además de esos patrones, habían rupturas que a él le generaban un interés. Él también renueva la iconología, el estudio de la relación entre la palabra e imagen (...) Su trabajo es disperso pero así como disperso, contundente”, afirma González.

Cronograma de charlas

Primera sesión

Miércoles 7 de febrero

4:00 PM

Presentación del seminario a cargo de los organizadores: Rodrigo Fiugueroa, Alí González y Gerardo Rojas.

Luis Miguel Isava

Título: “Introducción a la Einleitung del Atlas de Warburg. Traducción, teoría y experiencia”

_

Segunda sesión

Jueves 8 de febrero

4:00 PM

María Luz Cárdenas

Título: “Warburg: La Historia Abierta del Arte (El caso venezolano)”

5:30 PM

Erik Del Búfalo

Título: “Warburg y la filosofía desde el pensamiento de las imágenes”

_

Tercera sesión

Miércoles 14 de febrero

4:00 PM

Sandra Pinardi

Título: “Desmontajes, remontajes. La curaduría como dispositivo”

5:30 PM

Félix Suazo

Título: “Warburg: obsesión, anacronismo y montaje. Una aproximación a la curaduría”

_

Cuarta sesión

Jueves 15 de febrero

4:00 PM

Eleonora Cróquer

Título: "Aby Warburg y el psicoanálisis. Un complejo amasijo de serpientes en movimiento: Del goce en la cultura y/o la imagen para Warburg en su relación con el inconsciente”

5:30 PM

Johnny Gavlovski

Título: Un recuerdo infantil de Aby Warburg

La entrada es libre con previa reservación en la siguiente dirección de correo: Esta dirección de correo electrónico está siendo protegida contra los robots de spam. Necesita tener JavaScript habilitado para poder verlo.. Capacidad limitada. Para mayor información visitar la página Esta dirección de correo electrónico está siendo protegida contra los robots de spam. Necesita tener JavaScript habilitado para poder verlo. o seguir las cuentas de Twitter / Instagram: @espaciomonitor.

Falleció el poeta israelí Haim Gouri

Hoy, a sus 94 años, murió Haim Gouri, un personaje conocido por ser poeta, novelista, periodista y cineasta israelí, que relató algunos de los momentos más tumultuosos de la historia del país, falleció hoy a la edad de 94 años.

Conocido como el poeta nacional israelí. Guri escribió a lo largo de su vida algunos libros de poesía que abarcan los primeros conflictos militares que dieron lugar a la creación del Estado de Israel, un proceso histórico en que él mismo participó como soldado durante su juventud. 

El presidente israelí, Reuvlén Rivlin, mostró su pesar por el fallecimiento, dio las condolencias a su familia, y señaló que fue "el poeta de la independencia, el poeta de la amistad, un guerrero y un intelectual", "un hombre que se convirtió en un símbolo", informó la emisora israelí Kan.

Guri, una figura prominente entre la generación fundadora de Israel, destacó también como periodista y documentalista, escribió para diferentes periódicos israelíes y ganó reconocimiento por la cobertura informativa que hizo del proceso judicial en Jerusalén contra el nazi Adolf Eichmann en 1961.

Nacido en Tel Aviv el 9 de octubre de 1923, se unió en 1941 al grupo paramilitar Palmaj, las fuerzas de elite clandestinas judías que lucharon contra el Mandato Británico de Palestina antes de la creación del Estado de Israel.

En 1948, durante la primera guerra árabe-israelí, combatió como comandante adjunto de la Brigada del Néguev de la propia Palmaj. A día de hoy, después de tantos años de trayectoria, Guri es un referente del verso hebreo de su época.

Su primer libro de poesía, "Flores de fuego", relata sus experiencias personales durante la guerra y da voz "a la dualidad de dolor y orgullo que sintieron muchos de los primeros soldados de Israel", destaca el digital Times of Israel, que dedicó su portada al fallecimiento.

El poeta, que en 1988 ganó el Premio Israel, un prestigioso galardón de literatura, nunca dejó de escribir y sus poemas fueron traducidos a 25 lenguas.

Entre otros idiomas, su libro "Flores de fuego" fue traducido al castellano en 1990 por la Universidad de Granada.

"Creó una nueva lengua en su poesía, por eso fue tan difícil traducirle al inglés", destaca su hija en una entrevista radiofónica difundida hoy por la organización The Israel Project. 

Kevin Jorges ha dejado a un lado el pintoresco personaje de "La rompe", con el cual anima la nocturnicad caraqueña, para dedicarse casi por entero a la dirección de la pieza Cara de fuego, del dramaturgo alemán Marius von Mayernburg, en el Festival de Jóvenes Directores, que se realiza en la sala Plural del Trasnocho Cultural, en Paseo Las Mercedes.

Una pieza que, dice, aborda el tema de la incomunicación de los seres humanos a partir de la historia de una familia disfuncional formada por Kurt y Olga. Él, un chico apasionado por el fuego y la creación de bombas, que desea conocer cuál es el origen de su nacimiento. Y ella, una chica aparentemente normal, clara y espontánea. Ninguno quiere parecerse a sus padres.

 -¿Qué significa ser el director de Cara de fuego?

-Significa un encuentro con lo que yo siempre había querido: trabajar con los actores, porque yo lo soy desde hace 10 años. Siempre he pensado que hace falta que respeten a los actores como símbolo más importante del teatro porque en el teatro son actores y ya, lo demás es artificio. Pienso que ese artificio se puede lograr a través de un cuerpo que comunique sentimientos y emciones. Por eso es un logro personal dirigir a unos actores como me gustaría que me dirigieran a mí.

 -¿Por qué eligió la obra del alemán Marius von Mayernburg?

-La escogí por la conformación de su texto. No es como todas las demás. Los textos normalmente te situan en un lugar, y este no. Esta pieza solo tiene la historia de los personajes y no hay ningún lugar específico. Por eso me pareció súper interesante crear una magia a partir de cómo se desarrollaba la historia.

 -Se ha encargado usted también de la dirección escenográfica de la obra...

-Decido tomar el espacio escenógrafico porque la persona que se iba a encargar de ello se fue del país. Por eso quise plantear un lugar en el que los actores pudieran jugar en un espacio que no existe. Colocamos una mesa en el hogar como punto de encuentro de la familia, una familia que no está encontrada, un baño que no está separado, el piso que no está completo, la cama que está dividida, una familia que no está unida ni consolidada...

 -Como director, ¿cuáles son los puntos que quiere rescatar de la obra?

-El hecho de que los personajes cuenten los que les pasa, y que no sea una voz en off la que lo haga. Ese detalle se ve en la obra del autraliano Marius von Mayernburg. También me llamó la atención crear un código del espectáculo que tuviera en conjunto la escena y lo que pasa fuera de ella. 

 -¿Diría que Cara de fuego está más vigente que nunca?

-Cara de fuego fue escrita en 1992, es decir que han pasado 25 año y creo que estamos más incomunicados aún porque las redes sociales, a pesar de ser una buena herramienta para comunicarnos con las personas que están lejos, nos separan de quienes están más cerca. Por ejemplo, cuando vamos a las reuniones vemos a todas a las personas conectadas al teléfono. Es muy importante que los padres y los jóvenes vean esta obra para que entiendan que la comunicación no solo es necesaria en la familia sino también con nuestras amistades.

-Durante estos 10 años de carrera, ¿qué quiere transmitir al público?

-Que el teatro fue una de nuestras primeras redes sociales, que nos permite tener una comunicación real, que es magia y te hace crecer como ser humano.

-¿Qué puede decir de su personaje "La Rompe"?

-Sí, tiene que volver. Luego de que terminemos con el Festival (de Jóvenes Directores) volvemos con "La Rompe".

 

centrado
[/photo_panel]